Fútbol | Segunda B

Ejercicio de brillantez del Murcia en El Ejido

Penalti lanzado por Dani Aquino./LOF
Penalti lanzado por Dani Aquino. / LOF

El conjunto de Herrero, que mereció llevarse una renta mayor, se encarama al 'playoff' tras una lección de fútbol ofensivo ante un rival que aspira a los puestos altos

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

El Real Murcia de Herrero es una fábrica de hacer ocasiones de gol y de construir fútbol ofensivo. Es un equipo generoso, que no tiene miedo de ir para arriba, que toma riesgos constantemente y que cada día que pasa es más candidato al ascenso. No busca especular con el marcador y a un gran número de ocasiones incorpora además una gran fiabilidad defensiva que le hace casi inexpugnable. De hecho, tras seis jornadas disputadas, es el único equipo que aún no ha perdido en el grupo IV.

0 El Ejido 2012

Aulestia, Cubo, Molo, Álex Sánchez, Fermín (Samu Corral, min. 57), Gabri (Javilillo, min. 65), Sebban, Carralero (Vicente, min. 80), Jesús Rubio, Tomás y Antonio Pino.

2 Real Murcia

Ian Mackay, José Ruiz, Hugo Álvarez, Charlie Dean, Nahuel, Sergi Maestre, Álex Corredera, Héber Pena (Miñano, min. 68), Jesús Alfaro (Julio Delgado, min. 90), Dani Aquino y Víctor Curto (Manel Martínez, min. 78).

Goles:
0-1, min. 21, Dani Aquino, de penalti. 0-2, min. 82, Manel Martínez.
Árbitro:
Garcelán Docio (Comité valenciano). Mostró tarjeta amarilla a Gabri, Molo, Maestre, Dani Aquino, Antonio Pino, Emilio Cubo, Miñano y Jesús Rubio.
Incidencias:
Municipal de Santo Domingo. Terreno de juego blando y con mucha agua. Por tercer desplazamiento consecutivo, la familia Gálvez no acompañó al equipo grana y fue Toni Hernández, el director deportivo, el que representó al Real Murcia en el palco.

Pero aún así, el Real Murcia podría mejorar. El conjunto de Herrero, que está haciendo pasar buenos ratos a sus aficionados, debería ganar muchos de sus partidos ligueros por dos o tres goles de diferencia, como el domingo, aunque no consiguió certificar la victoria hasta el tramo final del choque cuando Dani Aquino firmó una genial asistencia que acabó con el gol de Manel. Le pasó en el estreno en Sanlúcar de Barrameda, donde pudo apabullar al cuadro gaditano y acabó pidiendo la hora. Incluso dejó escapar vivos de la Nueva Condomina al Villanovense y el Recreativo, que se llevaron del feudo grana un punto cuando debieron irse con las manos vacías.

En El Ejido, Mackay volvió a ser decisivo cuando evitó el gol del conjunto de Alberto González con empate a cero en el marcador y brilló al mismo nivel que Dani Aquino, que el domingo se echó a su equipo a la espalda. Y también llamó la atención Nahuel, que sustituyó a Forniés y consiguió que al alicantino no se le echara de menos. El jugador cedido por el Tenerife se incorporó al ataque, estuvo sólido en defensa y fue un soplo de aire fresco en un Murcia que ya se encarama en los puestos del 'playoff' y que tras atascarse con tres empates seguidos en Liga y caer eliminado en la Copa ante el Ebro, mete la quinta marcha camino de la primera plaza.

El Murcia ha dejado su portería a cero en cuatro de los últimos cinco partidos de Liga. Además, ha disfrutado de dos penaltis a favor en las dos últimas jornadas. El dato

La astucia de Héber Pena

En los primeros veinte minutos de partido El Ejido plantó cara al Real Murcia. A los seis minutos, entre Antonio Pino y Carralero no se aclararon para batir a Mackay en la primera ocasión del choque. El conjunto grana respondió con un disparo alto de Álex Corredera, aunque los locales parecían más peligrosos. Incluso, pasado el cuarto de hora, el conjunto almeriense tuvo su mejor ocasión con un pase en profundidad de Jesús Rubio a Antonio Pino, que se plantó cara a cara con el portero grana. Pero Mackay, haciendo gala de sus reflejos, detuvo el disparo a quemarropa del delantero local y salvó al Murcia. El Ejido, con más credenciales y potencial esta temporada que las anteriores, era un equipo respondón, con capacidad ofensiva y con un Jesús Rubio motivado, que se movía por todas las partes del campo.

Pero tres minutos después de la mejor ocasión de El Ejido llegó la jugada clave del partido. La que lo cambió todo. Una acción astuta de Héber Pena, que se quedó quieto dentro del área provocando que Emilio Cubo, que estaba siguiendo la trayectoria de un balón aéreo, se lo llevara por delante. Una acción por la que Garcelán Docio, el colegiado, señaló penalti a favor de los granas. Dani Aquino, a pesar de que estaba Curto sobre el césped y al contrario de lo que pasó la semana pasada, tiró la pena máxima con solvencia, pegando el balón al palo y engañando a Aulestia.

Desde el 0-1 el Murcia se convirtió en un torbellino y comenzó a crear ocasiones de gol. Las más claras fueron las de Jesús Alfaro y Víctor Curto. El sevillano llegó al área solo, pero se durmió y disparó desviado, mientras que la del tarraconense fue aún más clara: un mano a mano ante Aulestia que acabó con una vaselina que se fue arriba. El Murcia de Herrero, una vez más, se iba al descanso con un premio menor en función de los méritos contraídos y de las ocasiones disfrutadas.

En la segunda parte el guión fue el mismo. El Real Murcia, insaciable a pesar de ir por delante en el marcador, se volcó sobre la portería contraria, como si el marcador fuera de empate a cero. A los cuatro minutos de la reanudación Curto demostró que todavía no está al cien por cien, en una clara ocasión en la que se mostró lento. El tarraconense disfrutó de otra doble ocasión minutos después, también muy clara, para hacer el segundo gol grana. Y solo dos minutos después fue Dani Aquino el que puso a trabajar a Aulestia. El Murcia volvía a martillear con fuerza la portería de su rival, al que las fuerzas solo le daban para intentar defenderse. En pleno aplastamiento, Jesús Alfaro, tras una asistencia de tacón de Curto, fusiló al veterano portero local antes de que José Ruiz, en una jugada de calidad y valentía del lateral valenciano.

Hasta que el segundo gol grana llegó tras una gran jugada de Dani Aquino, que buscó en profundidad a Jesús Alfaro que, solidario, cedió a Manel Martínez para que sentenciara el choque. De ahí hasta el final el Murcia pudo marcar algún gol más, sobre todo en un mano a mano de Miñano frente a Aulestía, aunque también hubo hueco para otra gran aparición de Mackay, que salvó un cabezazo a bocajarro de Antonio Pino, delantero de El Ejido, que tendrá pesadillas con el portero grana. Un portero que fue igual de clave que el resto de sus compañeros en una victoria grana que sirve a los murcianistas para olvidarse de otros graves problemas que asedian al club.

Más

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos