Fútbol | Segunda B

El Murcia resucita en Granada

Manel y Chumbi, este domingo, celebrando el segundo gol del Real Murcia ante el Granada B./Agencia LOF
Manel y Chumbi, este domingo, celebrando el segundo gol del Real Murcia ante el Granada B. / Agencia LOF

Algar se estrena en el banquillo grana con una victoria revitalizante que espanta los fantasmas del descenso

José Otón
JOSÉ OTÓN

Julio Algar ha dado con la tecla. A pesar de trabajar solo cuatro días con sus nuevos jugadores, el nuevo técnico del Murcia hizo que su equipo fuera más agresivo que semanas atrás, saltara al césped de la ciudad deportiva del Granada convencido de la victoria y que incluso fuera capaz de reponerse al empate del filial nazarí. El Real Murcia fue un equipo con las ideas más claras y este domingo pudo espantar los fantasmas del descenso y ahora se puede centrar en buscar los puestos que lo clasifican para la Copa del próximo año ya liberado de toda la tensión generada por acumular nueve jornadas sin ganar. Además, el nuevo técnico grana consiguió una victoria revitalizante sin los dos únicos centrales naturales de su equipo, dando minutos a jugadores defenestrados hasta el momento como Juanma Bravo y enchufando de nuevo a Chumbi y Manel, dos delanteros que han vuelto a acertar con la meta rival.

1 Recreativo Granada

Lejárraga, Garrido, Víctor Morillo, Héctor (Paco Torres, min. 40), Fran Serrano, Isi (Rubén Sánchez, min. 69), Juancho, Andrés García, Ontiveros, Yael (Isma Ruiz, min. 55) y Jean Carlos.

2 Real Murcia

Ian Mackay, José Ruiz, Armando, Sergi Maestre, Forniés, Juanma Bravo (Meseguer, min. 84), Miñano, Miguel Díaz, Josema (Parras, min. 72), Chumbi y Manel Martínez (Curto, min. 88).

Goles:
0-1, min. 20, Chumbi. 1-1, min. 34, Fran Serrano. 1-2, min. 59, Manel Martínez.
árbitro:
Ruipérez Marín (Comité Castellano-manchego). Auxiliado por Córdoba Carboneras y Sancho Amat. Mostraron tarjeta amarilla a Garrido, Andrés García, José Ruiz, Forniés, Chumbi y Curto.
Incidencias:
Ciudad Deportiva del Granada Club de Fútbol. Terreno de juego en buenas condiciones. 300 espectadores, cerca de 200 llegados desde Murcia.

La primera parte en la ciudad deportiva del Granada fue intensa por parte de los dos equipos, que demostraron que para ambos no era un partido más. Aunque en los primeros minutos fue el filial nazarí el que tomó la iniciativa, el equipo de Algar fue tomando el control poco a poco. Y lo hizo apoderándose del balón gracias a futbolistas como Maestre o Juanma Bravo, aunque le faltaba profundidad en los últimos metros. En algunos momentos el equipo grana alternó buscando balones directos a Chumbi y Manel Martínez.

Así hasta que el trabajo del Murcia dio sus frutos gracias al gol de Chumbi. El aguileño cazó un balón lejos del área y poco a poco fue ganando metros hasta que armó un disparo duro a la base del palo izquierdo de la portería de Lejárraga. Un gol de un futbolista que tras pasar 19 meses en el dique seco y pelear varios meses para recuperar el ritmo de competición, consiguió doblegar a la mala suerte que le había impedido anotar su primer gol como grana.

Chumbi, en una celebración cargada de rabia y emoción, consiguió dedicarle su primer gol de la temporada a su hijo, además de a otros profesionales del equipo grana que le han ayudado en su recuperación. El Murcia, que estaba bien colocado sobre el césped, parecía tener el choque controlado aunque el filial del Granada comenzó a despertar. Así hasta que Fran Serrano, desde fuera del área, abortó la ventaja grana con un disparo que se coló por la escuadra de la portería de Mackay. Cuando mejor estaba el Real Murcia el filial del Granada hacía reaparecer los fantasmas en el horizonte grana.

Un Mackay salvador

En la segunda mitad los dos equipos mostraron su timidez en los primeros minutos. Pero a los seis minutos el equipo de Julio Algar, más despierto y agresivo que en partidos anteriores, comenzó a buscar la portería rival. El primero fue Chumbi, con un disparo pegado a la base del palo que estuvo cerca de convertirse en su segundo gol. Juancho era el único atacante del filial nazarí que creaba problemas a la defensa grana, pero fue el Murcia el que volvió a encontrar el gol con una gran jugada que inicia José Ruiz y que culminan Josema con un buen centro y Manel con un remate en boca de gol. El 1-2 dio alas a un Real Murcia que supo resistir hasta el final.

Un final de partido que realzó la figura de Mackay, que con dos grandes intervenciones salvó a su equipo de un empate que hubiera dejado un sabor agridulce en la expedición grana y en los más de cien seguidores que se acercaron a la ciudad deportiva del Granada y que vieron a su equipo conseguir una victoria dos meses y medio después. Tres puntos que son una bocanada de aire fresco para un Real Murcia que ve el futuro con más esperanza que hace una semana.