Fútbol | Segunda B

La falta de puntería lastra al Murcia en Marbella

Jugadores del Marbella y el Real Murcia en un lance del partido./LOF
Jugadores del Marbella y el Real Murcia en un lance del partido. / LOF

El conjunto grana dispuso de las mejores ocasiones de gol y no acertó con la meta local, aunque suma su octava jornada consecutiva sin perder

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia.

A los jugadores del Real Murcia no se les puede pedir mucho más de lo que hicieron este domingo en Marbella. Solo tener un poco más de puntería. A pesar de todos los problemas económicos que sacuden al vestuario y a los empleados de la entidad en primera persona, todos dieron la talla y saltaron al césped del municipal marbellí a por los tres puntos. No se dejaron nada en el vestuario y, pese a que se sienten engañados por los actuales gestores del club, todos cumplieron con su trabajo.

0 Marbella

Wilfred, Marcos, Peris, Lolo, José Cruz, Javi Moreno, José Ramón (Molina, min. 72), Álex Bernal (Elías, min. 70), Sillero (N'Diaye, min. 79), Mustafá y Juergen.

0 Real Murcia

Ian Mackay, José Ruiz, Hugo Álvarez, Charlie Dean, Nahuel, Álex Corrdera, Sergi Maestre, Héber Pena (Forniés, min. 84), Jesús Alfaro (Josema, min. 24), Dani Aquino y Curto (Manel Martínez, min. 68).

Árbitro:
Del Río Lozano (Comité Extremeño). Mostró tarjetas amarillas a Sergi Maestre, Víctor Curto y Lolo Pavón.
Incidencias:
Estadio Municipal de Marbella, césped en buenas condiciones.
Público:
2.000 espectadores, 50 de ellos llegados desde Murcia. Una vez más, Víctor Galvez y su hijo no acompañaron a un Real Murcia que representó Toni Hernández.

Los futbolistas, desde el primer minuto hasta el último, pelearon por derrumbar a un Marbella que no había perdido en su estadio en toda la temporada, igual que los utilleros, fisios y demás miembros del cuerpo técnico, que pese a las penurias que sufre el Real Murcia en el día a día, intentaron que el de Marbella fuera un viaje normal, en el que no se notara que todo puede saltar por los aires en cualquier momento. Eso sí, los que no dieron la cara fueron Víctor Gálvez y su hijo Víctor Valentino, que mandaron a Toni Hernández, director deportivo, en representación del club, y que dejaron a sus jugadores solos una vez más, como hicieron en Badajoz, Zaragoza y El Ejido.

En lo futbolístico, al Real Murcia solo le faltó rematar la faena. El punto dejó un sabor agridulce al equipo y a los aficionados granas, aunque la peor noticia son los daños colaterales del choque: Alfaro se tuvo que retirar en la primera parte y sufre una distensión en la rodilla, mientras que Curto también recibió un golpe en el tobillo que encendió todas las alarmas y que no le permitió terminar el partido con normalidad. El Murcia, que no conoce la derrota en lo que va de Liga, podría haber transformado alguno de sus cinco empates en victorias, lo que le colocaría en puestos de 'playoff', aunque lo mejor es que está a tiro de piedra del cuarto y con más de media Liga por delante.

Lo mejor del Real Murcia fueron sus dos arranques, el del partido y el de la segunda parte. De primeras, se mostró como un conjunto dinámico, que comenzó a llegar con fluídez a la meta de Wilfred. A los siete minutos Curto centró desde la derecha y tras no llegar Aquino, el balón le cayó a Héber Pena, que tardó demasiado en armar el remate. Después llegó otra gran ocasión, esta vez protagonizada por Curto, que agarró un balón llovido del cielo y fusiló al portero del Marbella, que desbarató de nuevo otra gran ocasión para los granas. Pero la lesión de Alfaro, en el minuto 22, fue un punto de inflexión para los murcianos. El Marbella tomó aire ante un Murcia desorientado. Sillero tuvo su oportunidad a la media hora de juego, aunque fue Mackay el que con una gran estirada evitó el 1-0 al borde del descanso.

Ocasiones para Josema

El Murcia de los primeros minutos de la segunda parte volvió a ser el mismo que el del inicio del partido. Volvió a disfrutar de tres grandes ocasiones para adelantarse en el marcador, pero no lo consiguió. A los tres minutos de la reanudación fue Dani Aquino el que, desde fuera del área, mandó un disparo enevenenado a la cepa del palo izquierdo de la portería de Wilfred, que despejó a saque de esquina. Un minuto más tarde fue Hugo Álvarez el que cabeceó por encima de la meta malagueña. El Murcia rondaba el 0-1, y en una combinación de Josema y Curto disfrutó de la mejor ocasión. El canterano buscó la pared con el tarraconense, que le devolvió de tacón. Pero Josema, que se encontró mano a mano con Wilfred, no fue capaz de decidir con contundencia y se limitó a picar el balón. Entre el portero del Marbella y un defensor local que acudió a la ayuda desbarataron la mejor ocasión del Murcia en todo el partido.

Y como si las ocasiones falladas se convirtieran en una losa para los granas, el Marbella volvió a resucitar cuando parecía muerto. Volvió a llegar a la meta de Mackay y a equilibrar las fuerzas con su rival. Pero no dispuso de grandes ocasiones. Acercamientos que volvió a tener el Murcia en el tramo final y que el conjunto grana volvió a desaprovechar. Sobre todo, un centro de Josema al que no llega Aquino por unos centímetros, y una oportunidad del propio Josema antes del noventa, en el que mandó un balón por encima del larguero.

Y mientras que los jugadores del Marbella celebraron con el pitido final que habían sacado un punto frente a un Murcia dominador que dispuso de grandes ocasiones de gol, los granas se subieron al autobús dolidos tras perder una nueva oportunidad de escalar posiciones y dormir en los puestos de 'playoff'. Y de demostrar que, aunque no han cobrado nada desde que el equipo grana echó a andar el pasado 10 de julio, siguen con su plan de meter al Real Murcia en la zona alta. Pero el futuro del club no está solo en su mano, también en la de los dirigientes que este domingo los dejaron solos en el Municipal de Marbella.

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