Fútbol | Segunda B

Aquino brilla antes de la revolución

Jugadores del Real Murcia celebran uno de los goles./LOF
Jugadores del Real Murcia celebran uno de los goles. / LOF

Dos goles del delantero aúpan a un Real Murcia que encadena tres victorias consecutivas y afronta unas vacaciones en las que habrá cambios en la plantilla

José Otón
JOSÉ OTÓN

Si el Álvarez Claro es, de por sí, un campo complicado, el mal estado del terreno de juego hizo que jugar al fútbol en la casa del líder del grupo IV fuera una quimera para el Melilla y el Murcia. Pero al equipo grana no le importó. Fue a la guerra de todas formas. Los de Herrero se mostraron enérgicos desde el pitido inicial y no se asustaron por tener delante al mejor conjunto del grupo IV, una escuadra que no había perdido en casa esta temporada y que parecía invencible.

1 Melilla

Dani Barrio, Pepe Romero (Brian, min. 75), Juanmi, Chakla, Paco Aguza, Jordi Ortega, Igor Martínez (Otegui, min. 62), Alfonso (Ruano, min. 62), Yacine Qasmi, Menudo y Óscar García.

2 Real Murcia

Ian Mackay, José Ruiz, Hugo Álvarez, Charlie Dean, Nahuel, Sergi Maestre, Miñano (Chumbi, min. 80), Julio Delgado (Armando, min. 62), Josema (Corredera, min. 73), Aquino y Manel Martínez.

Goles:
0-1, min. 37, Dani Aquino. 1-1, min. 76, Óscar García. 1-2, min.78, Dani Aquino.
Árbitro:
Guzmán Mansilla (Comité andaluz). Mostró tarjetas amarillas a Hugo Álvarez, Dani Aquino, Ian Mackay, Sergi Maestre, Pepe Romero y Yacine. Expulsó con roja directa, pese a estar en el banquillo, a Jesús Alfaro. También expulsó a Andrés Marín, segundo de Herrero.
Incidencias:
Municipal Álvarez Claro. Terreno de juego en malas condiciones.
El Público:
1.500 espectadores. En rpresentación del conjunto grana viaje a la ciudad norteafricana José Mariía Almela, presidente del club grana.
El Dato:
Es la primera vez en toda la temporada que el Real Murcia suma tres victorias consecutivas (Almería B, Malagueño y Melilla). Además, el club grana se lleva los tres puntos del Álvarez Claro de Melilla por primera vez en su historia.

Pero como si el equipo grana se hubiera liberado en las últimas semanas de un peso que no le dejaba ir hacia adelante, el Murcia jugó sin complejos, queriendo tener el balón desde el principio y avalado por los dos anteriores partidos ganados. Y lo mejor es que, tras adelantarse en el marcador, sobrevivir a un penalti en contra y ver como el Melilla empataba el choque en una acción desafortunada de Maestre, los granas tiraron de casta y no se conformaron con un punto.

Los de Herrero se van de vacaciones con tres puntos en el bolsillo y preparados para sobrepasar un mercado invernal que será una montaña rusa de sensaciones en el vestuario grana. Con jugadores que tienen un pie y medio fuera del club grana y que ayer quedaron señalados como Héber Pena (no viajó), Jesús Alfaro y Forniés, que ayer no disputaron ni un minuto. Y con otros, como Dani Aquino, que demostró yare que tiene madera de líder para comandar al club donde se crió. Además, cuando el 6 o 7 de enero se enfrenten al Sevilla Atlético en la Nueva Condomina, los granas estarán cerca de los puestos de 'playoff', un imposible hace un mes, cuando el Murcia se desangraba en los despachos y también en el césped.

Salida valiente

El Real Murcia jugó los primeros minutos con intensidad. El Melilla le contestó con balones directos que no acabaron en nada. Aquino, después, no estuvo acertado para rematar un contragolpe tras un robo de balón en la medular, mientras que el cuadro norteafricano no acertaba a rematar un centro lateral tras un desacierto de la defensa grana. Ninguno de los dos equipos merecía más que el otro, hasta que el conjunto grana dio un paso hacia adelante para buscar el gol.

El equipo grana intentó retener el balón en un campo casi impracticable y jugadores como Josema y Julio Delgado secundaban con acierto a Aquino. Hasta que Miñano, tras robar en el centro del campo, envió un balón en profundidad para que Aquino, que se zafó de un rival, fusilara a Dani Barrio, el mejor portero del grupo IV. El Murcia se iba al vestuario por delante en el marcador, una premisa básica para ganar en un campo en el que las remontadas son ciencia ficción. El equipo de Herrero había conseguido poner al líder contra las cuerdas.

En la segunda parte el Real Murcia fue más valiente aún. Josema quería dar guerra y Aquino remató alto una jugada de Charlie y Nahuel. Hasta que a los cuatro minutos, en un contragolpe del Melilla, Mackay derribó a Igor Martínez dentro del área. El coelgiado decretó penalti pero no expulsó al portero grana, que acertó el lanzamiento de Yacine, duro y a la derecha del portero. El equipo grana no se asustó y siguió buscando el segundo gol, aunque Herrero reforzó el centro del campo.

Pero a los veinticinco minutos de la segunda parte, en un centro lateral de los norteafricanos, Maestre tocó el balón al intentar despejar pero envió el esférico, sin querer, al segundo donde Igor Martínez solo tuvo que empujar el balón a la red. Pero tras el empate, el Murcia demostró que tenía corazón y casta para irse otra vez para arriba, liderado por Dani Aquino, para buscar el segundo gol. El delantero murciano, en una jugada personal y desde fuera del área, hizo un 1-2 que fue justo para un equipo que vuelve a latir de la mano de su jugador bandera cuando queda más de media liga por delante.

Almela hace de talismán

José María Almela es un hombre valiente. Igual que hace tres semanas se encerró con los jugadores en Cobatillas para pedirles más implicación y compromiso, el viernes se subió en el autobús con la expedición grana para viajar a Melilla, un hecho insólito en un presidente del Real Murcia. Además, Almela estaba pendiente, vía teléfono, de todos los movimientos de Higinio Pérez y Francisco Cobacho, que trabajaban contra reloj para elevar a público la escritura de los nuevos accionistas del club y cerrar oficialmente la ampliación. Era condición imprescindible para poder utilizar una parte del dinero de esta para pagar una nómina antes del parón, el compromiso adquirido por su directiva que debía cumplirse sí o sí para no perder su crédito de cara a los jugadores. Y mientras viajaba el viernes en autobús, camino de Málaga, recibió una llamada cerca de la una de la tarde: «Estamos pagando la nómina». Ayer era un hombre feliz que, incluso, se fotografió con sus jugadores en el vestuario después de un choque en el que fue el gran talismán.

Manolo Herrero: «Que Alfaro no haya jugado no tiene que ver con su posible salida»
Manolo Herrero

El entrenador del Real Murcia, Manolo Herrero, no escondió que con el triunfo logrado ayer por su equipo en Melilla «hemos dado un paso adelante muy importante. Era necesario ganar y lo hemos hecho». Los granas encadenan tres semanas seguidas sumando los tres puntos por primera vez en lo que va de temporada. Al respecto, apuntó que «igual que sabía que cuando perdiéramos el primer partido pasaríamos una mala racha sabía que cuando llegara la primera victoria vendrían más y así está siendo».

En el tramo final del partido el árbitro expulsó al jugador pimentonero Jesús Alfaro y al segundo entrenador Andrés Marín. Herrero comentó que «es lo que suele pasar. No ha pasado nada. Al final lo paga el que está más calladito durante el partido y han acabado expulsados. No se puede hacer nada». Alfaro no jugó, pero su entrenador explicó que «no tiene nada que ver con su posible salida. Si hubiera sido por eso no hubiera venido a Melilla, se hubiera quedado en Murcia y ya está».

Cambios

No obstante, el preparador andaluz admitió que «va a ser muy difícil que el equipo que esté para la segunda vuelta se parezca mucho al que ha terminado el año hoy. Eso lo sabemos todos». Sobre el partido de ayer, también detalló que «para este partido hemos buscado otro perfil con más mediocentros para tener más control y sufrir menos». De esta manera argumentó que diera entrada a Armando y Corredera.

 

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