Fútbol | Segunda B

El Murcia sigue en caída libre

Los jugadores del Real Murcia se lamentan tras un gol del Linense./Guillermo Carrión / AGM
Los jugadores del Real Murcia se lamentan tras un gol del Linense. / Guillermo Carrión / AGM

El Linense gana en la Nueva Condomina y siembra aún más dudas en el equipo grana, que ya suma nueve jornadas sin ganar

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia.

El Murcia es un equipo enfermo, que requiere una intervención urgente para frenar una hemorragia que no tiene fin. Ni las conjuras colectivas ni los piropos del vestuario hacia Javi Motos ni las eternas promesas de mejora han arreglado la situación de un equipo que se desmorona en la clasificación y que corre el serio riesgo de llegar al tramo final de la temporada metido de lleno en la lucha por eludir el descenso a Tercera División. La directiva grana, ante la ausencia de un director deportivo, debe detectar el problema y tomar las medidas necesarias para poner fin a una pesadilla que dura ya nueve semanas, justo las que suma el equipo grana sin ganar. Desde la destitución de Manolo Herrero el Murcia no ha mejorado y ahora toca buscar otras soluciones a una crisis que deja a los granas a seis puntos de la promoción y a ocho del descenso directo a falta de nueve jornadas para el final de una Liga que se ha convertido en una pesadilla para los aficionados granas que todavía acuden a la Nueva Condomina.

0 Real Murcia

Ian Mackay, José Ruiz (Jeisson, min. 79), Hugo Álvarez, Charlie Dean, David Forniés, Armando, Miñano, Sergi Maestre, Parras (Josema, min. 70), Chumbi y Manel Martínez (Víctor Curto, min. 63).

2 RB Linense

Montoya, Sergio Rodríguez, Pierre Cornud, Kibamba (Joe, min. 61), Carrasco, Sana N`diaye, Gato, Tarsi, Cellerino, Pirulo (Carlos Verdejo, min. 81) y Juampe (Ahmed Belhadji, min. 70).

Goles:
0-1, min. 75, Pirulo, de penalti. 0-2, min. 89, Gastón Cellerino.
Árbitro:
Carbonell Hernández (Comité Valenciano). Auxiliado por García Andreu y Moreno Escrivá. Mostró tarjeta amarilla a Sergi Maestre y Hugo Álvarez.
Incidencias:
Jornada 29 del Campeonato Nacional de Liga en el grupo IV de Segunda B. Estadio Nueva Condomina, césped en perfectas condiciones.

La primera parte del choque entre la Balompédica Linense dejó escasos momentos de brillo y pocas ocasiones de gol. Fue casi un calco de los últimos partidos del conjunto grana en casa, en los que tampoco supo cómo hincarles el diente a rivales con presupuestos mucho menores. El equipo de Motos saltó al césped con más ganas que hace una semana en Talavera, pero huérfano de ideas, sin mordiente. Chumbi y Forniés, ante la ausencia de los jugadores ofensivos del centro del campo, tiraban del carro y hasta los siete minutos de juego los granas no tiraron entre los tres palos. El autor fue Parras, que se encontró con un Montoya que evitó el primer gol del partido con una gran intervención. El Linense dio después un paso adelante e intentó crear peligro por la banda derecha, aunque no intimidó a Mackay hasta el minuto 41 de la primera parte, en la que Pirulo hizo intervenir al portero grana.

La segunda mitad fue mejor de inicio. A los cuatro minutos un gran centro de Forniés no fue aprovechado por Manel Martínez, que a pesar de rematar en boca de gol y con el portero visitante ya batido llegó demasiado justo y mandó la pelota por encima del larguero. El equipo gaditano respondió con dos ocasiones claras, la primera tras un contragolpe ejecutado por Pirulo que acabó con un disparo duro y abajo de Juampe que paró Mackay. Unos segundos más tarde el exgrana Carrasco remató de cabeza al larguero.

El Murcia, viendo que se le escapaba de nuevo otra oportunidad de ganar en casa, se fue hacia arriba tirado por Forniés y Maestre. Motos retiró a Manel y dio entrada a Curto, pero no modificó el sistema. Incluso más tarde dio entrada a Josema, pero en vez de quitar a José Ruiz y hacer una apuesta más ofensiva retrasando a Parras, quitó al jugador cedido por Las Palmas. Pero a Motos no le funcionó nada ya que Charlie Dean, en un error imperdonable, perdió un balón ante Pirulo que tras entrar en el área grana fue derribado por Hugo Álvarez.

El penalti fue transformado por el propio Pirulo, que hizo aparecer todos los fantasmas en la Nueva Condomina. El equipo grana, al menos, intentó tirar de orgullo, pero no se la sale nada. Chumbi, uno de los más activos en la zona de arriba, remató de cabeza otro centro de Forniés, pero Montoya detuvo de nuevo, con una gran estirada que interceptó un remate que iba directo a la base de su palo izquierdo. Después fue Jeisson, que salió desde el banquillo, el que remató al lateral de la red, aunque fue Cellerino el que hizo el 0-2 definitivo después de una gran jugada de Gato, que le sirvió el gol en bandeja. La grada, que ha tenido un comportamiento ejemplar esta campaña, cargó contra los jugadores al final del partido, harta de tanto mensaje vacío y tantas excusas que han alejado al vestuario de la realidad: el descenso es un peligro real que acecha a un Real Murcia que necesita futbolistas con más corazón y orgullo para acabar con esta situación.