Fútbol | Segunda B

Despedida honrosa de la Nueva Condomina

Miguel Díaz celebra su gol./Javier Carrión / AGM
Miguel Díaz celebra su gol. / Javier Carrión / AGM

El Murcia tumba al líder Melilla en el último partido en casa y evita la promoción de descenso a Tercera por sus propios méritos

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

El mayor castigo que puede tener un equipo con 11.000 socios es despedir la temporada con apenas 4.000 de ellos en las gradas de su estadio, en la penúltima jornada de Liga, y con la permanencia en juego. Pero el dato es fruto de la penosa temporada de un conjunto que fue desenganchando a sus fieles semana a semana. Una grada que, desde hace semanas, soñaba con el final de un año que se hizo cuesta arriba y que va a obligar a la directiva de Almela a acertar el próximo verano para reanimar al murcianismo con un proyecto realista basado en la ilusión y las ganas de un club que hizo mal las cosas en los tres últimos años.

Ahora, con la salvación en el bolsillo, Algar ya puede trabajar en abordar la negociación con los futbolistas con altos contratos que tienen que dejar el club o rebajar su ficha, además de comenzar a poner su conocimiento del fútbol nacional (principal argumento para su fichaje) encima de la mesa. El Murcia, a pesar de todos los problemas del inicio de la temporada, tenía que haber dado algo más sobre el césped y no igualarse en méritos a equipos como el Sanluqueño, Don Benito, Jumilla y Villanovense, entre otros. Ahora tiene que edificar un nuevo proyecto que compita en la zona alta de la clasificación sin aumentar su deuda cada ejercicio.

2 Real Murcia

Ian Mackay, Bertomeu, Hugo Álvarez, Escribano (Miñano, min. 57), Forniés, Armando, Maestre, Juanma, Josema (Miguel Díaz, min. 84), Chumbi (Manel, min. 75) y Víctor Curto.

0 UD Melilla

Dani Barrio, Pepe Romero (Brian Martín, min. 80), Jilmar, Paco Aguza, Soufianne, Alfonso, Héber Pena, Álvaro Quejeiro (Igor Martínez, min. 52), Óscar García, Menudo y Ruano (Moha Traoré, min. 65).

GOLES
1-0, min. 78, Josema Raigal. 2-0, min. 95, Miguel Díaz.
ÁRBITRO
Juan Peña Valera, del comité andaluz. Auxiliado por Muñoz Yepes y Melgares de Aguilar Fernández. Mostró tarjeta amarilla a Escribano y Óscar García.
INCIDENCIAS
Jornada 37 del Campeonato Nacional de Liga en el grupo IV. Terreno de juego en buenas condiciones. 4.021 espectadores, más de 100 desplazados desde Melilla.
EL DATO
El Real Murcia no ganaba en la Nueva Condomina desde la jornada 20, la primera de la segunda vuelta, que se disputó el 13 de enero. Entonces le ganó por 1-0 al Sanluqueño gracias a un gol de Charlie Dean.

Después del sobresalto de las últimas semanas, el Murcia podrá viajar a Sevilla el próximo fin de semana liberado de presión, con más espacio en el once titular para los canteranos que el año próximo tendrán que ser más importantes en el primer equipo grana. Será el punto y final para un año que se convirtió en una pesadilla pero que, al menos, acabó con una sonrisa en casa, un partido que fue un premio para los más fieles que no dejaron solo a su equipo.

Inicio deprimente

La primera parte del Real Murcia fue muy triste. El equipo grana apenas demostró que se jugara parte de su orgullo en el último choque en casa de la temporada. Menos algún detalle de Bertomeu, el lateral juvenil que fue titular en puesto de José Ruiz, y Víctor Curto, que intentó marcar con dos disparos lejanos, el equipo de Algar no creó peligro ante Dani Barrio.

Pero el Murcia, en resumen, fue un equipo miedoso en los primeros cuarenta y cinco minutos, que apenas encontró a sus delanteros, que no tuvo capacidad para retener el balón en los pies y que no supo presionar la salida de un Melilla que estaba cómodo, que llegó a las inmediaciones de Mackay con disparos lejanos de Héber Pena y Menudo, pero que necesitaba algo más para ganar en la Nueva Condomina y agarrarse al liderato del grupo IV.

De hecho la segunda parte estuvo más animada, con un Melilla que dio un paso adelante y que tuvo dos ocasiones claras en las botas de Igor Martínez y Menudo, uno de los más activos del conjunto norteafricano. Pero el Murcia tiró de casta y buscó ganar el partido para salvarse de la promoción de descenso por sus propios méritos. Primero lo intentó Josema con un disparo lejano que repelió Barrio, mientras que Miñano también se probó con otro misil que salió rozando el palo. Hasta Hugo Álvarez se unió a la fiesta y redondeó su buen partido con una ocasión de gol que se fue arriba por poco. Hasta que llegó el gol de Josema con un disparo desde fuera del área que hizo enloquecer a la grada. El Melilla, impotente, apenas pudo reaccionar y se encontró con el segundo gol en contra de Miguel Díaz, que redondeó el resultado de un partido que cierra, en casa, una temporada para olvidar.