Fútbol | Segunda B

Ejercicio de supervivencia en Villanueva

Josema y Charlie Dean, jugadores del Real Murcia, al finalizar el encuentro./LOF
Josema y Charlie Dean, jugadores del Real Murcia, al finalizar el encuentro. / LOF

Un Murcia cargado y con las piezas justas suma un punto ante un Villanovense que mereció más pero que se encontró con un Mackay pletórico

José Otón
JOSÉ OTÓN

El Murcia no se llevó los tres puntos de Villanueva de la Serena, pero sí recogió una buena dosis de autoestima en el partido más complicado de la temporada. Con las fuerzas justas, el equipo grana salió vivo del duelo del amor propio, del viaje de las adversidades y el de la lucha contra todos los elementos en contra. Lo importante este domingo no era que el Murcia jugara bien o mal, lo verdaderamente vital era seguir enganchando a la zona alta tras una semana en la que Herrero se encontró con varios jugadores tocados como Maestre y Juanma Bravo, con otros en la rampa de salida como Armando y Curto que tuvieron que viajar a tierras extremeñas y con un canterano como Santi Bernal que aún no está tan maduro para asumir tanta responsabilidad. Pero aún así, el equipo grana no se dio por vencido.

0 Villanovense

Isma Gil, Sergio, Tapia, Javi Sánchez, Espín, Pajuelo, José Ramón (Pedro Montero, min. 69), Gustavo Poley, Raíllo, Xavi Puerto (Borja, min. 81) y Braim (Almagro, min. 86).

0 Real Murcia

Ian Mackay, José Ruiz, Hugo Álvarez, Charlie Dean, Nahuel, Sergi Maestre, Miñano, Josema, Chumbi (Armando, min. 68), Julio Delgado (Santi Bernal, min. 74) y Manel Martínez.

El dato:
El Real Murcia suma siete jornadas consecutivas sin conocer la derrota, con cuatro victorias y siete empates, sumando 15 puntos de 21 posibles. Por tercera semana consecutiva Ian Mackay mantiene su portería a cero.
Árbitro:
Manuel Jesús Orellana Cid (Comité andaluz). Auxiliado por Roberto Jaime Ruiz y Ballesteros Peralta. Mostró tarjeta amarilla a Josema, Tapia, Espín y Miñano.
Incidencias:
Jornada 21 en el Campeonato Nacional de Liga en el grupo IV de Segunda B. Estadio Municipal Villanovense, terreno de juego en irregulares condiciones y con mucha arena. Tarde soleada y fría. José María Almela y Gabriel Torregrosa, presidente y vicepresidente del Real Murcia respectivamente, viajaron hasta Villanueva de la Serena en el viaje organizado por la Federación de Peñas Murcianistas.
El Público:
1.500 espectadores en las gradas, de ellos, cerca de 100 desplazados desde Murcia, tanto en coches particulares como en el viaje organizado por la Fepemur.

Aún así este Murcia tiene un gen ganador que no le ha hecho arrojar la toalla pese a todo lo que ha pasado esta temporada de puertas para adentro. Cualquier otro equipo, sin tanta fuerza mental, estaría descartado a estas alturas de temporada para luchar por retos importantes. Pero este Murcia no. En el Municipal Villanovense fue Mackay el que tiró de dos intervenciones geniales para salvar un punto, aunque otras semanas le tocó a Hugo Álvarez, Maestre o Charlie Dean. El juego grana no fue para tirar cohetes ni para que el aficionado grana se sintiera orgulloso, pero sí la capacidad de supervivencia de un grupo de futbolistas que suma siete jornadas consecutivas sin perder y que no está descartado para seguir en la zona alta de la tabla. Y aunque la cabeza de la clasificación está más lejos tras las victorias del Cartagena y el UCAM, los pinchazos del Linense y el San Fernando hacen soñar a la familia grana con intentar, en un año volcánico, volver a la Segunda División.

La mejor noticia que dejó la primera media hora del choque en Villanueva de la Serena es que el Real Murcia no recibió ni un gol después de ser superado en todas las líneas por un Villanovense más intenso y más despierto. El equipo pacense, desde el pitido inicial, fue superior al de Herrero. En los primeros instantes el colegiado anuló un gol a Raíllo, que aprovechó una gran jugada de Braim para introducir el balón en la red, aunque estaba en fuera de juego. A los seis minutos llegó la primera gran parada de Mackay ante un cabezazo cruzado de Xavi Rubio. El cielo estaba cada vez más encapotado para un Murcia que sufría.

El equipo grana apenas podía pasar del centro del campo. Al cuarto de hora el portero grana se volvía a lucir tras un gran disparo de Braim, que desbordaba una vez tras otra a un José Ruiz poco resolutivo. Chumbi y Manel eran incapaces de generar peligro y a la primera media hora la sensación generalizada y la mejor noticia para los granas era que el marcador reflejaba un empate a cero injusto para la grada local. Pero tras un nuevo remate de Raíllo a centro de Braim el equipo grana comenzó a despertar tirado por un Maestre que no se escondió. Lo mejor para el Murcia al término de los primeros cuarenta y cinco minutos era que el resultado era el inicial. Encogido, los de Herrero necesitaban algo más para sumar tres puntos.

Más arrogancia

En la segunda mitad el Murcia fue diferente, dio un paso adelante y comenzó a creer en sus posibilidades con el paso de los minutos. Aunque a las primeras de cambio, tras el descanso, el equipo serón disfrutó de una nueva ocasión de Xavi Puerto que desbarató Charlie Dean con su cuerpo, el equipo de Herrero dio un paso más en busca de un premio mayor que un solitario punto. Y aunque no creó grandes ocasiones de gol, metió al Villanovense en su campo durante la mayor parte del segundo tiempo. Julio Delgado, Josema y Manel no acertaron con la portería rival antes de que el murciano Pedro Montero, en una jugada personal, pusiera en apuros a Mackay, que se sacó otra parada de la chistera y justificó porque su permanencia es innegociable para Pedro Cordero. Fue la última gran oportunidad de un Villanovense que, por oportunidades, mereció ganar, pero que tuvo enfrente un Real Murcia cargado de orgullo y amor propio que no se dio por vencido pese a todas las adversidades que ha sufrido durante las últimas semanas y que, por lo menos, sigue vivo en la lucha del 'playoff' una semana más.

 

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