El extremo Chuca, la llave para desatascar el 'caso Trigueros'

Chuca, con el balón, en un Villarreal-Málaga jugado en 2017. / Domenech Castelló
Chuca, con el balón, en un Villarreal-Málaga jugado en 2017. / Domenech Castelló

Pedro Cordero, como compensación por el 15% del traspaso del toledano que perdería el Murcia tras la metedura de pata de Gálvez, quiere pedir cedido al extremo

José Otón
JOSÉ OTÓN

El Murcia intentará llegar a un acuerdo con el Villarreal por el 'caso Trigueros' antes de tomar otras medidas. Para eso ha encomendado a Pedro Cordero, director deportivo grana, que se ponga en contacto con el cuadro castellonense para arreglar la situación. El cartagenero ha tenido ya un primer contacto con los gestores del Villarreal, aunque ha quedado emplazado a una nueva conversación para finales de semana con Fernando Roig Negueroles, actual consejero delegado del club amarillo.

En la directiva del equipo grana consideran gravemente vulnerados los derechos del club, que podría dejar de recibir una cantidad importante de dinero en caso de un futuro traspaso de Trigueros a otro club.

Miembros de la comisión jurídica del club grana y la Parmu (Plataforma de Apoyo al Real Murcia) entienden que podría haber indicios evidentes de un presunto delito de alzamiento de bienes y administración desleal por parte de los antiguos directivos del Murcia, que firmaron un acuerdo el pasado verano que dejaba sin vigencia un contrato anterior, de 27 de julio de 2010, que firmaron Samper y el Villarreal para el traspaso de los derechos federativos del jugador toledano.

En el primer contrato se recogió que «el Real Murcia tendrá derecho a percibir el 15% de la cantidad neta que perciba el Villarreal por el traspaso futuro del jugador a un tercer club o por extinción del contrato del jugador de forma unilateral».

Víctor Gálvez Espinosa, en calidad de presidente grana, firmó un segundo contrato por el que ambos equipos acordaron «rescindir y dejar sin vigencia» la cláusula anteriormente citada y que a cambio el Villarreal «abonará al Murcia 150.000 euros más IVA en los 15 días siguientes a la firma del contrato».

Operación nefasta

En el nuevo contrato también se recoge que, en caso de que el Villarreal traspase al jugador entre el 1 de septiembre de 2018 y el 31 de agosto de 2019, el Murcia «tendrá derecho a percibir el 1,5 % del importe neto que reciba el Villarreal». Una cantidad irrisoria en comparación a lo que podría recibir el Murcia en caso de mantener el contrato de 2010. Y sobre todo, en un momento como el actual, en el que Trigueros, que tiene una cláusula de rescisión de 40 millones, tiene más posibilidades de salir del Villarreal, tras la llegada de Iborra. De hecho, en las últimas semanas se ha abierto la posibilidad de que Trigueros pueda fichar por otro club de Primera, de China o de la Premier League.

Desde dentro del club grana entienden que podrán ir contra los Gálvez por su nefasta gestión en este y otros asuntos, pero que el Villarreal se desmarcará alegando que firmaron un contrato con el entonces presidente del Real Murcia y que, por lo tanto, es legal. El asunto solo mancharía la imagen del Villarreal por haberse aprovechado de un club histórico en un momento crítico, pero poco más.

De ahí que el Murcia haya pensado en un plan b: que el Villarreal compense al Murcia con la cesión de jugadores. Y para Cordero el primero de la lista es Chuca, un futbolista de ataque cedido por el Villarreal al Elche, que no contó con minutos en el equipo franjiverde. Con 21 años, suma este año 252 minutos en Liga y 70 en Copa, aunque la dirección deportiva ilicitana ya le anunció que no cuenta con él. Es rápido y hace goles, justo lo que quiere Cordero.