Las figuras granas, en el escaparate

Dani Aquino, rodeado de compañeros, en una sesión de trabajo en Cobatillas. / guillermo carrión / agm
Dani Aquino, rodeado de compañeros, en una sesión de trabajo en Cobatillas. / guillermo carrión / agm

La Federación permite a los futbolistas que acumulen tres meses sin cobrar marcharse a otros equipos

José Otón
JOSÉ OTÓN

El Real Murcia tiene un problema añadido a los que están generando sus actuales dirigentes. Los continuos impagos en los que está incurriendo Víctor Gálvez y su Consejo de Administración, además de perjudicar a la imagen del Real Murcia y afectar de forma directa a los trabajadores de la entidad, pueden poner en peligro el gran rendimiento de una plantilla que ya acumula dos meses sin cobrar. Y es que, según uno de los procedimientos de la Federación Española de Fútbol, los actuales futbolistas granas podrían rescindir sus contratos de forma unilateral a partir del 1 de noviembre, si llegan a acumular tres nóminas pendientes. Es un mecanismo de defensa para futbolistas como los del Murcia, que no han cobrado una nómina desde que arrancó el curso. Para rescindir unilateralmente su contrato, los jugadores deben instar a la Federación a abrir dicho procedimiento para la extinción de su contrato, teniendo ésta que comunicar al club, a través de una notificación, dicho procedimiento. A partir de entonces, o el club deudor paga los tres meses que debe a sus jugadores o estos quedarían libres, pudiendo fichar por cualquier equipo español que tuviera una ficha senior libre, antes incluso de enero.

En el Murcia, cuyos jugadores protestan hoy de nuevo por los impagos, brillan Aquino, Hugo Álvarez y Sergi Maestre, a quienes ya vigilan otros clubes

Gálvez transmitió a sus futbolistas que tendrían que esperar al final de la ampliación de capital (25 de noviembre) para cobrar, fecha en la que los jugadores del Real Murcia, de no salir antes, llegarían a tener tres o cuatro mensualidades (en función de si negociaron cobrar el año en diez u once pagas), un mensaje que corroboró Manolo Herrero en la sala de prensa y que ha enfrentado al vestuario frontalmente con los actuales dirigentes de la entidad. Los futbolistas, de hecho, no aguantan más y hoy harán público un comunicado antes de comenzar la sesión de entrenamiento en Cobatillas. Aunque de momento su implicación es total, no descartan tener que cambiar de aires si no hay una solución inmediata para una situación muy distinta a la que le prometieron los Gálvez, que siempre presumieron de músculo económico. Aunque el pasado verano la FIFA aprobó una normativa por la que los futbolistas que tuvieran dos meses pendientes podían rescindir unilateralmente sus contratos, ésta no afecta a los futbolistas españoles que juegan en un liga local, como es la Segunda B, pero sí a los futbolistas españoles que juegan en ligas extranjeras.

A algunos de los actuales futbolistas granas, de seguir con el nivel mostrado hasta ahora, no les costará demasiado trabajo encontrar acomodo en un club de superior categoría. De todos, Dani Aquino, Hugo Álvarez y Sergi Maestre están llamando la atención de otros equipos. El atacante murciano ha añadido nuevas cualidades a su juego. Si en el Racing de Santander hizo 40 goles en dos temporadas, en el Murcia se ha destapado como un generador de fútbol y asistencias. El central gallego muestra su jerarquía en Segunda B mientras que Maestre es el motor de un Murcia que podría reforzar a muchos de sus rivales.

«Somos meros espectadores»

Muchos aficionados exigen la intervención del Ayuntamiento de Murcia en el conflicto sobre la propiedad del Real Murcia: «No podemos hacer absolutamente nada. Entiendo que los aficionados estén indignados, pero tienen que entender que el Ayuntamiento es un mero espectador ante una sociedad anónima deportiva. ¿Qué es lo que quieren los aficionados? ¿Que quitemos a Gálvez para poner a García de la Vega? Nosotros no podemos hacer tal cosa. No tenemos esa potestad, tenemos que mantenernos neutros», dice Felipe Coello, concejal de Deportes.

«Nadie pensaba que después de las manifestaciones de los actuales dirigentes del club en las que aseguraron que tenían suficiente músculo económico para sacar esto adelante, ahora, a los dos meses de competición, no hayan cobrado los futbolistas ni los empleados. No tiene mucha lógica cuando, en teoría, el club ha generado ingresos por la venta de abonos de la temporada. Entiendo las protestas de los aficionados», añade el edil.

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