Gavin cambia el Arsenal por el Real Murcia

Gavin Pearce en su casa de La Alcayna, ayer, con los abonos de las temporadas que lleva apoyando al Real Murcia. / vicente vicéns / agm
Gavin Pearce en su casa de La Alcayna, ayer, con los abonos de las temporadas que lleva apoyando al Real Murcia. / vicente vicéns / agm

Un aficionado londinense se ha sacado el abono fidelidad del club grana y ha apoyado la ampliación de capital con una aportación de 10.000 euros

SERGIO CONESAMURCIA.

El Arsenal y el Real Murcia son dos equipos que poco tiene que ver por presupuesto, objetivos o historia. Sin embargo, comparten el corazón de Gavin Pearce, un londinense de 51 años que tras tres décadas en la Región reconoce que el escudo de las siete coronas se ha impuesto al de los 'gunners' con el paso del tiempo.

De familia muy futbolera, Gavin era un habitual de Highbury y también estaba presente en los desplazamientos del Arsenal en los años 80, siempre viviendo los partidos de pie en la grada. Muchas carreras y anécdotas asegura que le ha dejado el fútbol en su juventud, aunque confiesa que muchas de ellas no se pueden contar.

Llegó a España en 1989 para perfeccionar el idioma, tras pasar un año y medio en Chile con el objetivo de dedicarse a la traducción. En ese momento comenzó a trabajar en una empresa de la Región relacionada con la agricultura y ahora es el gerente en Canadá, Estados Unidos y Sudamérica, lo que hace que gran parte de su vida la pase viajando en avión. Su pasión por el Real Murcia le ha llevado a hacerse esta semana el abono fidelidad con una duración de 10 años, aunque sabe que podrá ir a muy pocos partidos durante las siguientes temporadas. Además, en la última ampliación de capital compró unos 10.000 euros en acciones, repartidos entre su mujer, sus dos hijos, uno de ellos gran hincha también del equipo grana, y él mismo.

Su afición al Real Murcia comenzó al sentir la necesidad de acudir cada fin de semana a un campo de fútbol como hacía en Inglaterra: «Era la temporada 1989-90, en un partido entre el Real Murcia y el Figueres en Segunda. En el equipo estaban jugadores como Ángel Pérez García y Comas, además de Felipe Mesones en el banquillo». El Murcia no le engañó con el futuro que le esperaba siguiendo al equipo y comenzó a lo grande: «Perdimos 1-4 y se formó una bronca tremenda. La gente echando pestes del equipo y una pañolada tremenda al acabar el partido».

Además, recuerda con cariño una anécdota que le ocurrió en la Grada Lateral de La Condomina en ese encuentro: «No recuerdo cuántas pesetas costaba la entrada de lateral que compré, pero sí que ponía fila y número de asiento. Como buen inglés me puse a buscar la localidad y preguntaba a la gente hasta que un señor mayor me dijo: 'ponte donde te salga del pijo'», cuenta Gavin entre risas. «Desde entonces he hecho muchísimos amigos gracias al Real Murcia y llevo por lo menos veinte años de abonado. Estoy entre los 600 con más antigüedad».

Esta semana se ha pasado por la Nueva Condomina para renovar su pase de temporada como cada año, pero con la novedad que ha optado por el abono fidelidad que le vincula al equipo grana durante diez temporadas. «El momento de necesidad del Real Murcia es ahora y espero que la gente que vaya sacando el abono fidelidad o el normal lo entienda. El club necesita mi ayuda y por eso se la doy».

Directiva más implicada

Unos meses antes ya había realizado un desembolso importante en la ampliación de capital del equipo grana, a la que acudió con unos 10.000 euros: «Durante muchos años he visto el mismo discurso de últimas balas y fichajes de renombre. Ahora veo gente que su único objetivo es beneficiar al equipo. No como en temporadas anteriores, en que los dirigentes solo buscaban que el Murcia los beneficiara a ellos. Estamos en el límite y no quiero lamentar no haber hecho todo lo que podía. Espero y deseo que en manos de gente seria todo esto de poner dinero nosotros se acabe y no se hagan locuras que engordan la deuda y pasan a la siguiente directiva. Como aficionados implica paciencia, yo no quiero pasar un verano como los últimos. Subamos o no, quiero saber que vamos a jugar la siguiente temporada», añade este aficionado inglés.

Como conocedor del fútbol británico y del español, ve grandes diferencias en las gradas de los estadios de un país y otro: «El inglés es mucho más incondicional, aquí la afición es bastante veleta. Cuando va bien falta estadio y cuando va mal no quiere ir nadie. La gente quiere la victoria inmediata. He tenido discusiones con gente que sé que quiere al Real Murcia, pero lo demuestra de una manera extraña. Nunca una palabra a favor, siempre quejándose y en contra».

No obstante, cree que la afición del conjunto pimentonero ha mejorado en los 30 años que lleva en la capital del Segura: «Hay un núcleo duro de jóvenes que son incondicionales y creo que en estas tres décadas la afición ha mejorado. Mi duda es si se va a tener la tranquilidad necesaria para apostar por un proyecto. Haciendo las cosas bien se puede llegar al éxito y eso es pagar a tiempo y que los jugadores se centren en jugar».

Almela pide ayuda a las peñas para cerrar el curso

La directiva del Real Murcia sigue buscando los 500.000 euros que necesita antes del 30 de junio para cerrar el curso y hacer frente a las nóminas y a las denuncias presentadas por los futbolistas ante la AFE. Una de las fórmulas por las que han optado ha sido pedir ayuda a la Fepemur para que las peñas envíen los primeros listados de sus miembros a finales de esta semana. De esta manera el club puede conseguir liquidez antes de que acabe junio con los primeros abonados que se sumen al proyecto. José María Almela explicó ayer que están «negociando para conseguir recursos para pagar y que se resuelva esta situación lo antes posible». Entre abonos fidelidad a 10 años y normales el club cuenta con medio millar de fieles para el siguiente curso.

El presidente pidió ayuda en el acto en el que el Real Murcia presentó su acuerdo con la empresa MIW Energia, que tiene como responsable al exfutbolista grana Richi, para dar a conocer el proyecto Energía Grana que consiste en comercializar electricidad. Los abonados del Murcia tendrán ventajas a la hora de contratar sus servicios y el club se lleva un porcentaje por cada cliente. «Supone un beneficio para que los murcianistas vean un ahorro en sus facturas y ayuden a su club. Entendimos como ventaja que el Real Murcia sacase su propia marca de energía y le sirviese de apoyo en esta situación delicada», dijo Richi.