Los impagos restan crédito a Gálvez

Víctor Gálvez y su hijo, junto al consejero Roberto Cases y el jefe de seguridad del club grana. / vicente vicens / agm
Víctor Gálvez y su hijo, junto al consejero Roberto Cases y el jefe de seguridad del club grana. / vicente vicens / agm

El oriolano, que alardeó de «músculo» económico en abril, no ha pagado aún a la plantilla

JOSÉ OTÓN MURCIA.

En pleno verano, y al mismo tiempo que llegaban al Real Murcia jugadores que parecían inasumibles por su coste, la popularidad de Víctor Gálvez estaba por las nubes. El intento de fichaje de Guti, las promesas de prosperidad económica para el nuevo curso, la vuelta de Dani Aquino y una campaña de abonos popular, con precios asequibles para todos los bolsillos, había elevado la figura del gestor oriolano por encima de la de García de la Vega, que quedó relegado a un segundo plano.

La incertidumbre dentro del club es total, ya que los futbolistas del Imperial y otros trabajadores suman, en algunos casos, hasta cinco nóminas pendientes

Los Gálvez, incluso, fueron aclamados a su llegada a un partido amistoso en el Pinatar Arena. La plantilla construida con más de 2 millones de coste era una de las tres más caras de Segunda B, pero parecía que no había problema, que el Murcia volvía a ser un club rico, como en los buenos años de Jesús Samper. Para el inicio de Liga, viajaron hasta Sanlúcar de Barrameda, como habían hecho en los últimos desplazamientos de la temporada anterior.

Algunos números

5
meses tienen pendientes de cobro algunos trabajadores del club. La primera plantilla no ha cobrado agosto.
50.000
euros adeuda el club grana a la Federación Murciana por fichas de este ejercicio y del pasado.

Pero casi dos meses más tarde no parece todo tan bonito. Sobre todo desde que ciertas situaciones han creado incertidumbre en el entorno del club. Se suman a lo que pasó en las horas previas al pasado 30 de junio, cuando los actuales gestores la entidad pidieron, de forma desesperada, 50.000 euros a la Federación de Peñas para poder hacer frente a las denuncias de la AFE, que impedían inscribir al equipo. Sobre la bocina fue el notario Francisco Tornel el que accedió a poner, en nombre del Murcia, 84.000 euros para desbloquear la situación e impedir que el Murcia fuera descendido a Tercera, aunque esperaba que se lo devolvieran al día siguiente, hecho que aún no se ha producido. El club grana había negociado el aplazamiento de una buena parte de los 630.000 euros de denuncias de los jugadores de la campaña 2017-18, pero con Biel Ribas, Pedro Orfila y David Mateos no tenía más remedio que pagar en efectivo, sí o sí.

Dos empleadas del club pidieron la extinción de sus contratos, tras meses sin cobrar

Esta realidad contrasta con los mensajes lanzados por los Gálvez a su llegada. «Tenemos fondos con mucha liquidez» o «vamos a poner el dinero que haga falta» fueron algunos de sus lemas nada más aterrizar. Palabras que hicieron soñar al murcianismo y que ahora, poco a poco, quedan en el olvido.

Situaciones desesperadas

Y es que la situación del club, actualmente, no invita al optimismo. Algunos de los empleados acumulan hasta cinco meses sin cobrar (junio, julio, agosto y septiembre, además de la paga extra). Dos trabajadoras, incluso, una administrativa y la empleada de la tienda, pidieron la extinción de su contrato por incumplimiento continuo en el pago de las nóminas. Víctor Gálvez, como aseguró el lunes, tampoco ha pagado al completo la nómina de la primera plantilla que ellos mismos diseñaron a golpe de talonario, a pesar de tratarse de la del mes de agosto y encontrarnos actualmente en octubre. «En uno o dos días estará resuelto al asunto.», aseguró el oriolano.

Como tampoco ha visto la Federación Murciana de Fútbol, hasta la fecha, ni un euro de los 50.000 que el club grana debe a este organismo por la tramitación de fichas de la pasada campaña y la actual. Una situación que casi llevó a los dos equipos prebenjamines del club a quedarse fuera de la Liga y que solo la condescendencia de Monje Carrillo impidió. Tampoco han cobrado los jugadores del Imperial, donde militan algunos futbolistas que proceden del Juvenil y que tampoco cobraron la temporada pasada.

«Hay músculo financiero para pagar 10 millones a Hacienda, nosotros no venimos con problemas económicos» aseguró Víctor Gálvez a su llegada. Pero los hechos dicen lo contrario. La clave es saber, además, dónde han ido los cerca de 800.000 euros recaudados con los abonos de los 10.775 fieles de este curso, o porqué los prebenjamines casi se quedan sin Liga cuando en la cantera grana hay cerca de 400 niños que pagan una media de 400 euros por cabeza por jugar en el Real Murcia.

El Villarreal pagó los embargos de cinco extrabajadores del club

Hay algunos pagos del verano pasado, correspondientes a antiguas deudas del Real Murcia que no los tuvo que acometer el club grana directamente. Como los embargos sobre la campaña de abonos de cinco extrabajadores del club, entre los que se encontraban el abogado Pablo Martínez Abarca y Víctor Alonso, el exgerente de la entidad. A todos ellos les pagó directamente el Villarreal una cantidad global de 100.000 euros. Un hecho que llama la atención ya que entre el club castellonense y el Real Murcia no hay ninguna cuenta pendiente. Lo único que relaciona a ambas entidades es Manu Trigueros, que pasó por la cantera grana y sobre el que el Real Murcia mantiene un derecho de cobro ante un futuro traspaso.

El pasado verano, además, Hacienda, con la que negocia actualmente Víctor Gálvez, según ha comentado el actual presidente del Murcia, requirió a la Federación de peñas Murcianistas (Fepemur) los créditos que este organismo tuviera que pagar al propio Real Murcia. Dicha comunicación de embargo de créditos (los abonos de sus peñistas que la Fepemur recauda y luego ingresa al club) llegó a finales de agosto con lo que el montante principal de los abonos de peñistas (170.000 euros) fue a parar al Murcia, quedándose Hacienda con cerca de 20.000.

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