La medicina de Algar reanima al Real Murcia

Miguel Díaz pugna por un balón con Jean Carlos, delantero del Recreativo Granada. / Antonio L. Juárez
Miguel Díaz pugna por un balón con Jean Carlos, delantero del Recreativo Granada. / Antonio L. Juárez

El equipo grana intentó mandar en el choque, alternó el fútbol de posesión con el juego directo y encontró a Chumbi, que marcó tras dos años de sufrimiento. Pese a trabajar solo cuatro días con sus pupilos, el nuevo técnico hizo que los suyos fueran agresivos y competitivos

José Otón
JOSÉ OTÓN

No es un entrenador que se caracteriza por aleccionar a los periodistas en la sala de prensa, ni tampoco se dedica a explicar al detalle cuál es su táctica. Tampoco hace alarde de una prosa fluida y un verbo fácil, y se le nota intimidado por las cámaras y los focos. Pero Julio Algar, al primer intento, ha dado con la tecla y ha recuperadp anímicamente a un vestuario que parecía muerto. Ha conseguido lo que no pudo lograr Manolo Herrero en sus últimos seis partidos como técnico grana, ni tampoco lo que Javi Motos buscó con ahínco en sus tres semanas como entrenador del Real Murcia.

1 Recreativo Granada

Lejárraga, Garrido, Víctor Morillo, Héctor (Paco Torres, min. 40), Fran Serrano, Isi (Rubén Sánchez, min. 69), Juancho, Andrés García, Ontiveros, Yael (Isma Ruiz, min. 55) y Jean Carlos.

2 Real Murcia

Ian Mackay, José Ruiz, Armando, Sergi Maestre, Forniés, Juanma Bravo (Meseguer, min. 84), Miñano, Miguel Díaz, Josema (Parras, min. 72), Chumbi y Manel Martínez (Curto, min. 88).

Goles:
0-1, min. 20, Chumbi. 1-1, min. 34, Fran Serrano. 1-2, min. 59, Manel Martínez.
árbitro:
Ruipérez Marín (Comité Castellano-manchego). Auxiliado por Córdoba Carboneras y Sancho Amat. Mostraron tarjeta amarilla a Garrido, Andrés García, José Ruiz, Forniés, Chumbi y Curto.
Incidencias:
Ciudad Deportiva del Granada Club de Fútbol. Terreno de juego en buenas condiciones. 300 espectadores, cerca de 200 llegados desde Murcia.

A pesar de trabajar solo cuatro días con sus pupilos, el nuevo técnico del Murcia hizo que su equipo fuera más agresivo ayer que semanas atrás, que saltara al césped de la ciudad deportiva del Granada convencido de la victoria y que incluso fuera capaz de reponerse al empate del filial nazarí. El Real Murcia fue un equipo con las ideas más claras, que ayer pudo espantar los fantasmas del descenso y que ahora se puede centrar en buscar los puestos que lo clasifican para la Copa del próximo año ya liberado de toda la tensión generada por acumular nueve jornadas sin ganar.

Además, con un fútbol más vertical y directo por momentos, el nuevo técnico grana consiguió una victoria revitalizante sin los dos únicos centrales naturales de su equipo, dos piezas como Hugo Álvarez y Charlie Dean que parecían imprescindibles, dando minutos a jugadores defenestrados hasta el momento como Juanma Bravo, que ayer estuvo brillante, y despertando a Chumbi y Manel, dos delanteros que han vuelto a acertar con la meta rival y que han recuperado la autoestima en solo noventa minutos.

Manel Martínez marcó su sexto gol en el Murcia y puso fin a dos meses y medio sin victorias

El Murcia ahora, liberado de la carga negativa de acumular nueve jornadas sin ganar, tiene la oportunidad de casi asegurar la permanencia la próxima semana ante el Don Benito, después de una jornada que le ha dado más distancia respecto al descenso, que ha quedado a 10 puntos a falta de ocho jornadas para el final de una Liga que ha sido una pesadilla. Algar y sus futbolistas tienen la oportunidad de acabar el curso con la cabeza alta y compensar a sus aficionados con partidos como el de ayer, en el que Murcia demostró corazón y raza, señas de identidad que no pueden faltar a un club tan grande como la entidad grana.

Los de Algar se alejan a diez puntos del descenso a Tercera a falta de ocho jornadas para el final

Chumbi, el otro protagonista

La primera parte en la ciudad deportiva del Granada fue intensa por parte de los dos equipos, que demostraron que para ambos no era un partido más. Aunque en los primeros minutos fue el filial nazarí el que tomó la iniciativa, el equipo de Algar fue tomando el mando poco a poco. Y lo hizo apoderándose del balón gracias a futbolistas como Maestre y Juanma Bravo, aunque le faltaba profundidad en los últimos metros. En algunos momentos el equipo grana alternó buscando balones directos para Chumbi y Manel Martínez. La fórmula funcionaba ya que el Murcia era un equipo vivo, que ponía en aprietos a su rival.

Así hasta que el trabajo del Murcia dio sus frutos gracias al gol de Chumbi, el otro gran protagonista de la mañana en Granada además de Julio Algar. El aguileño cazó un balón lejos del área y poco a poco, en un gran gesto técnico, fue ganando metros buscando espacio entre varios rivales hasta que armó un disparo duro a la base del palo derecho de la portería de Lejárraga. Un gol de un futbolista currante, humilde, que tras pasar 19 meses en el dique seco por una lesión y pelear varios meses para recuperar el ritmo de competición a base de una frustración tras otra, consiguió doblegar a la mala suerte que le había impedido anotar su primer gol como grana. Lo hizo a lo grande, con un gol clave en la victoria del Murcia.

Chumbi, en una celebración cargada de rabia y emoción, consiguió dedicarle su primer gol de la temporada a su hijo, además de a otros profesionales del equipo grana y del Lorca que le han ayudado en su recuperación. Fue un gol especial, del que se alegraron todos sus compañeros, que quedará como uno de los más importantes de la temporada. El Murcia, que estaba bien colocado sobre el césped, que demostró una jerarquía de la que no había hecho alarde desde los primeros compases de la temporada, parecía tener el choque controlado. Aunque el filial del Granada comenzó a despertar y a buscar el empate.

Así hasta que Fran Serrano, con un disparo desde fuera del área, abortó la ventaja grana con un disparo que se coló por la escuadra de la portería de Mackay. Cuando mejor estaba el Real Murcia el filial del Granada hacía reaparecer los fantasmas en el horizonte grana. Fue más acierto del jugador rival que un fallo defensivo grana, aunque Miñano, Miguel Díaz y Juanma Bravo quizás pudieron hacer más para detener el misil de un futbolista que no se prodiga en este tipo de acciones. Desde el 1-1 hasta el final de la primera parte, el Murcia se dejó intimidar por su adversario y fue el único tramo del choque en el que perdió el control del juego y la situación.

Un Mackay salvador

En la segunda mitad los dos equipos mostraron su timidez en los primeros compases. Pero a los seis minutos el equipo grana, más despierto y agresivo que en partidos anteriores, comenzó a buscar la portería rival otra vez con insistencia, demostrando que se había recuperado del golpe del empate. El primero fue Chumbi, con un disparo pegado a la base del palo que estuvo cerca de convertirse en su segundo gol. Juancho era el único atacante del filial nazarí que creó problemas a la defensa grana, pero fue el Murcia el que volvió a encontrar el gol con una gran jugada que inició José Ruiz y que culminó Josema con un buen regate y un gran centro para un Manel que remató en boca de gol.

El 1-2 dio alas a un Real Murcia que supo resistir hasta el final, aunque los últimos minutos realzaron la figura de Mackay, que con dos grandes intervenciones contribuyó a amarrar tres puntos que son una bocanada de aire fresco para un Real Murcia que ve el futuro con más esperanza y optimismo que hace una semana, cuando el infierno de la Tercera División estaba más cerca.

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