Fútbol | Segunda B

El Murcia, caladero del Efesé

Santi Jara, Elady y Forniés, cuando vestían la camiseta grana. / nacho garcía / agm
Santi Jara, Elady y Forniés, cuando vestían la camiseta grana. / nacho garcía / agm

Orfila, Elady, Jara y Forniés cambiaron la camiseta grana por la de un Cartagena al que también puede llegar Chumbi

SERGIO CONESAMurcia

El futuro de Chumbi y su continuidad o no en el Real Murcia es uno de los temas que más preocupa a la afición y los dirigentes granas. El delantero aguileño no contesta a la oferta de renovación del Real Murcia, que se impacienta y mucho debido al interés del Cartagena, que podría estar cerca de arrebatarle su '9'. Si finalmente el atacante cruza el Puerto de la Cadena para fichar por el Cartagena, no se trataría de una excepción, y es que el verano pasado el Efesé ya se llevó a nada menos que tres jugadores que pasaron directamente de vestir la elástica grana a la albinegra: Orfila, Jara y Elady. Además, el pasado miércoles el lateral izquierdo David Forniés, ante la negativa a bajarse un porcentaje importante de su sueldo para cumplir el año de contrato que le quedaba en la Nueva Condomina, hizo las maletas para marcharse a la ciudad portuaria. No obstante, también el Murcia se reforzó el mismo día con Antonio López que, entre problemas físicos y la falta de confianza de Munúa, apenas tuvo minutos en el Cartagonova la pasada temporada.

El verano pasado el presidente del Cartagena, Paco Belmonte, vio en Murcia una buena posibilidad para hacerse con jugadores con buen cartel pero que, por distintos motivos, habían rescindido su contrato con el equipo grana como fueron Orfila, Santi Jara y Elady. El defensa abandonó el Real Murcia porque los Gálvez, que criticaban la gestión de Moro y Deseado Flores, consideraban que cobraba un salario demasiado alto antes de firmar a otros futbolistas por emolumentos superiores. Orfila no ha encontrado en el Efesé el protagonismo que esperaba y es uno de los descartes para la próxima campaña. En Murcia sí tuvo un papel importante y era un fijo en el once.

En cuanto a Jara, tras una temporada de altibajos en Murcia, sí ha tenido en el Cartagonova la regularidad y el nivel que se esperaba de él. El almanseño seguirá otra temporada más y debe ser uno de los líderes del equipo de Munúa. En Murcia dejó toques de genialidad como el gol 'maradoniano' frente al Extremadura, pero le faltó continuidad. En la ciudad trimilenaria ha jugado 35 partidos como titular y con 7 goles en sus botas ha demostrado un nivel superior al que ofreció en la Nueva Condomina.

Julio Algar, actual director deportivo del Murcia, acabó en el Cartagonova tras dos años como grana

El caso de Elady es el más llamativo por la cantidad económica que puede ingresar el Cartagena por él este verano. El jienense aceptó la oferta de Deseado Flores en enero de 2018 y renovó con el Murcia hasta junio de 2020 debido al interés de otros equipos por ficharlo. Sin embargo, el verano pasado los Gálvez le pidieron que se bajara el sueldo y el futbolista no estaba dispuesto, por lo que acabó por marcharse a Polonia. Cuando no llevaba ni un mes allí, recibió la llamada de Belmonte y Breis e inmediatamente hizo las maletas para volver a España. Sus 21 goles en 39 partidos con la camiseta albinegra han llamado la atención de conjuntos de Segunda como el Tenerife y el Alcorcón, entre otros. Los tinerfeños han ofrecido 150.000 euros por él, pero la cláusula del atacante jienense es de 500.000 euros y para que se vaya, los isleños tendrán que mejorar lo ofrecido hasta el momento.

Sobre este trasvase del Murcia al Cartagena, el presidente albinegro, Paco Belmonte, aseguraba ayer en una entrevista a 'La Verdad' que «el Murcia es un equipo grande de Segunda B con grandes jugadores, pero sus circunstancias económicas hacen que no pueda pagar fichas muy altas. Como sus futbolistas quieren quedarse en la zona, eso es una ventaja para nosotros».

La lucha por los fichajes entre ambos clubes no es nueva. La rivalidad existente entre Real Murcia y Cartagena tuvo un punto álgido con Raúl Moro y Deseado Flores en el club grana y con Belmonte y Breis en el albinegro. En el verano de 2017, con el albaceteño al frente de los fichajes en la Nueva Condomina, el Real Murcia anunció una incorporación sorpresa a través de las redes sociales. El nombre del futbolista no fue revelado y los aficionados granas tuvieron que esperar hasta el día siguiente para saberlo, lo que conllevó que especularan con decenas de jugadores. El fichaje misterioso era Fernando Llorente, que había al llegado al Cartagonova en enero de ese año y había cuajado un gran papel con 7 goles. El Cartagena quiso renovarlo, pero la oferta de Deseado dentro de su lucha con los dirigentes albinegros hizo que firmara en Murcia. No fue un acierto a nivel deportivo para ninguna de las dos partes y el centrocampista marchó en la siguiente ventana de traspasos en enero.

La mayor fricción

Otro de los hombres por los que se pelearon ambos equipos ese verano fue el portero Biel Ribas, que había jugado en Segunda con el UCAM y estaba libre. Deseado también se llevó al guardameta pagándole un sueldo propio de Segunda y celebró su triunfo con respecto a Belmonte y Breis con una foto junto al portero en Mallorca cuando parecía que su llegada al equipo albinegro era un hecho. Con Ribas también hicieron los Gálvez de las suyas, ya que lo despidieron en verano y el portero demandó al club grana porque consideraba que el despido era improcedente. El mallorquín ganó la causa y el Murcia tiene que pagarle más de 100.000 euros.

Y si hay alguien pendiente del futuro de Chumbi en el Real Murcia y de su posible salida al Cartagena ese es Julio Algar. El director deportivo grana curiosamente hizo el trayecto desde el equipo grana al albinegro en su etapa como jugador. El madrileño vistió la elástica del Real Murcia durante dos temporadas -desde el año 1998 al 2000- y formó parte del equipo que consiguió el histórico ascenso a Segunda en Granada con el tanto de Pepe Aguilar. Pero después de más de 70 partidos y 4 goles con el Murcia tuvo que buscarse otro equipo y acabó en el Cartagonova, que era como se llamaba en el verano del 2000 el actual FC Cartagena.