El Murcia suaviza la salida por la puerta de atrás de García Franco

García Franco, en su despacho de la Nueva Condomina. /martínez bueso
García Franco, en su despacho de la Nueva Condomina. / martínez bueso

El ex director deportivo y colaborador del club sacó dinero de la caja fuerte de la entidad sin el permiso de la directiva de Almela

José Otón
JOSÉ OTÓN

El Real Murcia ha intentado ser cuidadoso a la hora de tratar la salida de José Antonio García Franco, ex director deportivo de la entidad grana durante parte del mandato de Jesús Samper, y que actualmente colaboraba con las bases del club ejerciendo la labor de coordinador. Y es que la directiva que encabeza el médico José María Almela y García Franco han puesto fin a su relación tras, presuntamente, descubrirlo, a través de una cámara oculta, cuando retiraba dinero de la caja fuerte situada en las oficinas de la Nueva Condomina sin el permiso de los actuales dirigentes. A pesar de lo incomodo de la situación, el nuevo órgano de gobierno de la entidad ha preferido tratar este asunto con sigilo y cuidado para no dañar a Franco.

Por eso, días atrás se rompió la vinculación con el club del ex director deportivo de forma «amistosa, de mutuo acuerdo y de forma voluntaria», aseguró ayer a 'La Verdad' el actual presidente del Real Murcia. Horas más tarde, tras el revuelo que ocasionó la noticia en las redes sociales, el club grana emitió un comunicado suavizando la salida de García Franco y ensalzando su figura, asegurando, además, que se había desvinculado «voluntariamente, con fecha de 16 de diciembre, de este club con el que venía colaborando desinteresadamente en el desarrollo de sus bases, debido a razones personales y de salud. Desde la entidad queremos agradecer su trabajo y profesionalidad», dice la nota pública.

Aunque el club no ha dado más detalles, García Franco ha perdonado una importante suma de dinero por los servicios prestados en los últimos meses en los que, como el resto de profesionales de la cantera, ha estado sin cobrar.

Un ascenso a Primera

García Franco trabajó en la cantera del Real Murcia desde la llegada de Jesús Samper a finales de la década de los noventa, aunque no fue director deportivo del primer equipo hasta la campaña 2006-2007, teniendo como superior jerárquico a Juan Antonio Samper. En su primeta campaña como máximo responsable deportivo del club consiguió el ascenso a Primera en Ponferrada con Lucas Alcaraz en el banquillo. Pero la campaña siguiente las cosas cambiaron, ya que, pese al elevado presupuesto del Murcia y el apoyo social de 25.000 abonados, el club grana se fue a Segunda a las primeras de cambio. Lucas Alcaraz fue destituido, pero la llegada de Javier Clemente no fue la solución.

García Franco siguió en el cargo y el Murcia arrancó en la campaña 2008-09 con el objetivo irrenunciable del ascenso. Pero el mal arranque del equipo del técnico de Baracaldo hizo que el club grana se metiera a las primeras de cambio en los puestos más bajos de la clasificación. De hecho, García Franco tiró de José Miguel Campos, entonces técnico del Imperial de Segunda B, para arreglar el entuerto y acertó de lleno. Con el técnico mazarronero el Murcia ganó cinco partidos de forma consecutiva y se asentó en mitad de la clasificación de Segunda.

Además, por entonces salieron de la cantera grana dos jóvenes valores como Kike García y Sergio Escudero, que a la postre han dejado en las arcas granas cerca de 5 millones de euros. Pero la temporada 2009-10, con Campos en el banquillo, acabó mal. Tras las diez primeras jornadas, el club grana cambió de entrenador, pero con José González el Murcia no terminó de reaccionar, consumando un descenso trágico a Segunda B en Montilivi, en mayo de 2010. Un batacazo que le costó el cargo a García Franco. Tras años fuera del club, retornó hace dos años a la entidad murciana de la mano de Deseado Flores y José Carrilero, exconsejeros granas.

El club trabaja a destajo pagar una nómina esta semana

El Real Murcia sigue trabajando en varios frentes en el apartado jurídico. Está cerrando los últimos flecos de la ampliación de capital para poder pagar, al menos, una nómina de la primera plantilla esta semana. A la vez, estima que la sentencia que le condena a pagar más de 100.000 euros a Biel Ribas por despido improcedente puede ser recurrida por defectos de forma que provocarían su nulidad.

Además, los servicios jurídicos del Murcia trabajan en el 'caso Trigueros' y el movimiento de los Gálvez y el Villarreal que dejó al club grana sin el derecho a cobrar un 15% de un futuro traspaso del jugador manchego. El Murcia piensa acudir a las instancias judiciales necesarias.