Enrique Roca: «Entre todos los murcianos debemos llevar al Real Murcia a Primera División; es mi sueño»

Enrique Roca, en la terraza de su casa de veraneo en Punta Prima, ayer. / nacho garcía / agm
Enrique Roca, en la terraza de su casa de veraneo en Punta Prima, ayer. / nacho garcía / agm

«Es una operación que mezcla lo sentimental y lo comercial; mi intención es ayudar», afirma el empresario lorquino y nuevo patrocinador del Real Murcia

José Otón
JOSÉ OTÓN

Enrique Roca ha sido el protagonista de la semana en el Real Murcia. Pondrá un nuevo nombre a la Nueva Condomina, una operación que dejará en las arcas granas el dinero suficiente para afrontar pagos urgentes, inaplazables. Aun así, sabedor de que habrá un antes y un después en cuanto a su popularidad entre los miles de murcianistas que hay en la Región, se considera un nombre discreto que trabaja a destajo para mimar sus negocios inmobiliarios desde un ático cercano a la playa, entre La Zenia y Torrevieja. Está ilusionado y sueña con un Murcia saneado, en Primera. Y no descarta ayudar todavía más en la próxima ampliación de capital.

-¿Quién es Enrique Roca?

-Soy abogado, aunque antes estudié Medicina. Pero no acabé, estudié hasta tercero y me pasé a Derecho. Ejercí de abogado cuando era joven y acudía a los juicios. Pero desde hace veinte años me dedico solo a la actividad inmobiliaria.

«Soy abogado, aunque antes estudié Medicina. Mi primer trabajo fue en un banco en Torrevieja; así empecé en esto»

-¿Cómo empezó?

-El primer trabajo que tuve fue en el BBVA. El banco me mandó a una sucursal de Torrevieja. Conocí esta zona y en los tres primeros años me di cuenta de que era un mercado bueno para trabajar. Dejé el banco y me monté un despacho de abogados en Torrevieja.

-¿Y su primera operación?

-Con el dinero que fui ganando como abogado compré mi primera parcela en la urbanización Las Filipinas, en Orihuela Costa, y otra en Torrevieja. Al año se revalorizaron y las vendí. Con ese dinero pude seguir la actividad inmobiliaria.

-¿Es un superviviente?

-Durante la crisis aproveché para viajar, en 2007, 2008 y 2009. En aquella época estaban cayendo todos con la crisis inmobiliaria, incluidos muchos amigos míos. En 2006 vi la crisis venir, todo el mundo compraba y vendía inmuebles. Era obvio que esto podía desplomarse. Por eso, en 2007 paré, hasta que volví en 2012.

-Ahora parece muy asentado.

-Tenemos centros comerciales y propiedades. También hemos comprado en Murcia, en el complejo Plazarte. Pero mi grueso de los negocios está en la costa de Orihuela y en Torrevieja. Es una zona con muchos extranjeros, con un alto poder adquisitivo y en la que hemos trabajado muy bien estos años. Este turismo es muy activo; es un tipo de cliente que demanda muchas viviendas y gasta mucho dinero.

«Si no eres serio en este sector, pierdes la credibilidad y no haces operaciones. Hay que despertar confianza»

-Hablan bien de usted.

-Si no eres serio en este sector pierdes credibilidad y no puedes hacer operaciones. El sector inmobiliario se basa en la confianza. Si te tienen miedo no te van a comprar ni a vender. Hay que despertar confianza.

-¿Desde cuándo es murcianista?

-Desde Lorca iba con mi padre a La Condomina. Teníamos un Seat 1.500 y nos íbamos a ver al Murcia. Después viví en la avenida Rector José Loustau, cerca del campo, y seguía yendo con mis amigos a ver al Murcia todos los domingos.

-¿Ha entrado usted en la historia del club con este patrocinio?

-Es una operación entre lo sentimental y lo comercial. Yo no tengo una empresa como tal ni una marca que quiera promocionar. Quiero ayudar al club, aunque a la larga pueda producir resultados.

«Iba a La Condomina con mi padre desde Lorca en un Seat 1.500; después viví en Murcia e iba con mis amigos»

-¿'Enrique Roca Murcia' será el nuevo nombre del estadio?

-Está casi decidido. Están los responsables de 'marketing' trabajando en ello. Se confirmará pronto.

-¿El Murcia tiene salvación?

-Esta directiva está poniendo todos los cimientos para salvar al Real Murcia. Van a conseguir bajar mucho la deuda y con una ampliación de capital razonable todo puede ir muy bien. Ahora es el momento de participar; hace un año era más arriesgado. Los empresarios buscan seguridad, y esta directiva la da.

-¿Confía en ellos entonces?

-Son profesionales de prestigio. Es impagable, están echando un montón de horas. Sin ellos yo no hubiera apoyado al club. Si finalmente tuviera voz y voto, me gustaría que estuvieran. Además, conozco mucho a algunos de ellos. Jugamos los miércoles al fútbol en La Flota y siento la ilusión que tienen por salvar al Real Murcia.

-¿Entrará con fuerza en la próxima ampliación de capital?

-Ya veremos cuando llegue el momento. Es lógico que entremos nosotros y más empresarios. Fuerte o flojo, ya veremos. Es el momento de empujar. Es el momento de los murcianos y que los empresarios ayudemos. El partido más importante es el económico, el deportivo ya vendrá más adelante.

«No he negociado con García de la Vega. Lo mejor es acudir a la próxima ampliación y que el dinero vaya a las cuentas del Murcia»

-¿Comprará las acciones que, en teoría, posee De la Vega?

-Es un tema que quiero dejar claro. No he hablado con él de sus acciones, no tengo ningún trato. No me ha pedido 800.000 euros. Lo más limpio es ir a una ampliación y que el dinero vaya a las cuentas del club. García de la Vega todavía no tiene las acciones de pleno derecho.

-¿Es el momento de que los empresarios murcianos se dejen ver?

-Antes no era posible, el club estaba en manos de Samper. Después de él comencé a pensar que el escenario era otro. Yo, de momento, tengo pocas acciones, pero es posible que participe en la próxima ampliación. Desde que llegó la Parmu y los actuales gestores todo ha cambiado, han empezado a solventar cosas. En la anterior ampliación todavía daba miedo, no existían los veinte profesionales que hay ahora trabajando y que están transmitiendo confianza a la gente.

-Enrique Roca, con 53 años, tiene 3 hijos y actualmente está divorciado. Además de la familia, para él trabajar no es un calvario.

-Cualquier empresario que lo sea de verdad es empresario durante 24 horas al día y 365 días al año. Debe ser así. No hay empresarios de lunes a viernes; si hay un incendio el domingo, el empresario tiene que venir a apagarlo.

-¿Tendrá alguna pasión más, además de trabajar?

-El fútbol es mi pasión. También la música; toco la guitarra y el piano. Tengo oído musical y me apasiona la música brasileña. Llevo tiempo sin viajar porque tengo muchos negocios que llevar adelante.

-Parece en forma, ¿de verdad juega usted bien al fútbol?

-Creo que juego muy bien, me gusta tocar de primeras. Me gusta jugar en el centro del campo. La pido mucho y la suelto rápido, soy un distribuidor de juego. Después de cada partido hablábamos mucho. Todo ha cambiado ahora.

-¿Cuál es su sueño?

-Que entre todos los murcianos llevemos al Murcia a Primera. Es donde merece estar siempre.

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