La Verdad
Real Murcia
Nacho Zaragoza pugna por el balón con Effenberg en el Real Murcia-Bayern jugado en La Condomina el 21 de enero de 1999. / Juanchi López

El Murcia tuteó al Bayern

  • ¿Te acuerdas?

  • Reginaldo batió a Kahn con una gran volea y el balón se estrelló dos veces en los postes de la portería alemana en un amistoso jugado en La Condomina en 1999

Los murcianos estaban acostumbrados a ver al Bayern Múnich por televisión, pero el 21 de enero de 1999 tuvieron la oportunidad de tener muy cerca a estrellas como Oliver Kahn, Helmer, Matthaus y Effenberg. El poderoso equipo alemán jugó un partido amistoso en La Condomina contra el Real Murcia. El equipo que entrenaba Hitzfeld aprovechó el parón liguero en Alemania para desplazarse a La Manga Club con el objetivo de recargar las pilas y disfrutar de un clima impensable en su país.

El Bayern llegó a la Región como líder destacado de la Bundesliga y con una idea fija: estar en el Camp Nou el 26 de mayo. Ese día se disputaba la final de la Copa de Europa, título que se había convertido en el gran objetivo de los alemanes. En La Condomina se dieron cita un buen número de figuras del fútbol. Aquel año el Bayern lo tenía todo controlado en el campeonato de su país; sin embargo, el objetivo número uno, tal y como dejó claro el presidente Franz Beckenbauer, era conquistar la Champions.

Para coronarse el mejor equipo de Europa, el Bayern configuró un cuadro potentísimo, con dos equipos plagados de internacionales. Hitzfeld logró que apenas hubiera diferencia entre los habituales y los que jugaban menos minutos.

Para el partido que disputó en La Condomina el 21 de enero de hace ya quince años, fueron baja el guardameta suplente Dreher, lesionado, mientras que Kuffour estaba con la selección de Ghana y el exjugador del Athletic Lizarazu se encontraba concentrado con la selección francesa. Pese a estas tres ausencias, el equipo que presentó el Bayern en La Condomina asustaba.

El Real Murcia, que aquella temporada militaba en Segunda División B, puso el estadio y la ilusión de sus jugadores. Unos futbolistas que bastante tuvieron con jugar aquella histórica noche contra el Bayern Múnich. «Vamos a ver si somos capaces de dar espectáculo y que la gente se divierta», dijo en la víspera Carlos Simón.

Los deseos del entrenador del Real Murcia se cumplieron. Los 3.500 espectadores que acudieron a La Condomina presenciaron un encuentro muy entretenido con una primera parte realmente extraordinaria. El equipo grana aportó las oportunidades y los alemanes las pinceladas técnicas. Lo mejor, con diferencia, fueron los primeros 45 minutos, en los que el conjunto murcianista se lució por la banda izquierda gracias a la velocidad de Arroyo y Reginaldo, quienes crearon más complicaciones de las previstas a Matthaus y compañía. En el centro del campo la presencia de Cortés se dejó notar, aportando carácter a esa zona del campo. El brasileño Reginaldo se estrenó aquella noche como goleador del Real Murcia con un espectacular disparo que batió al internacional Oliver Kahn. Era el 1-0 que celebró encaramándose a la valla para compartir su alegría con los seguidores. El Murcia tuvo otras dos ocasiones que se estrellaron en los postes de la portería alemana. Effenberg, Finkl y Unke dieron la lógica vuelta al marcador.

Para la ocasión, el Ayuntamiento instaló un nuevo transformador de fluido eléctrico en La Condomina con lo que se acabaron las averías que se venían registrando por culpa del mal estado y la antigüedad del anterior transformador.

El Bayern regresó a Alemania y se clasificó para la final de la Copa de Europa. La perdió ante el Manchester United (2-1). Basler adelantó a los alemanes en el minuto 5. Sheringham marcó el 1-1 en el minuto 91 y Solskjaer el definitivo 2-1 en el 93.