La Verdad
Real Murcia
Míchel y Butragueño, antes de disputar un encuentro en La Condomina. / JUAN LEAL

La Quinta del Buitre despegó en el campo de La Condomina (0-1)

  • Sanchís y Martín Vázquez debutaron en Murcia el 4 de diciembre de 1983; aquel día nació una extraordinaria generación de futbolistas

La Condomina fue escenario del nacimiento de una extraordinaria generación de futbolistas que marcaron una época en el Real Madrid. Fue el 4 de diciembre de 1983. Di Stéfano, entrenador de los blancos, tomó la acertada decisión de alinear a dos chavales que despuntaban en el equipo filial, un Castilla que mandaba en Segunda División y causaba admiración por su juego. Los futbolistas que compartieron vestuario aquel día con históricos como Santillana, Juanito, Camacho y Gallego fueron Manolo Sanchís, un mediocentro de gran clase, y Rafael Mártín Vazquez, centrocampista de extraordinaria calidad. El Madrid ganó con una gran actuación de los dos canteranos. Uno de ellos, Sanchís, marcó el gol del triunfo madridista.

Uno y otro han recordado en alguna ocasión cómo recibieron la llamada de Di Stéfano. «'Pibe, va a jugar desde el principio. Juegue como sabe'», explicó Sanchís. Martín Vázquez no durmió: «Me preguntaba cómo nos acogerían los veteranos. Yo no me movía, ni hablaba. No pensaba que fuera a estar en la lista. Viajamos a Murcia en tren».

«El Real Madrid se jugaba -y en eso hay que hacer justicia a la valentía de Alfredo di Stéfano- la baza de la juventud con la incluisón y el debut en el primer tiempo de los jóvenes -los dos todavía en edad juvenil- Sanchís y Martín Vázquez. Y los dos prometedores futbolistas no solo respondieron a la confianza puesta en ellos, sino que incluso rebasaron con mucho lo que hubiera podido esperarse de dos muchachos que por primera vez saltaban al fútbol grande, incrustados entre ases, y en un partido en el que, a priori, se oteaban dificultades serias para uno y para otro», se pudo leer en la edición de 'La Verdad' del 6 de diciembre de hace ya 31 años.

Di Stéfano habló de Sanchís y Martín Vázquez al final del partido. «Los dos chicos jóvenes han cumplido bien y han estado a la altura de sus compañeros. Desde luego, me han producido una gran satisfacción».

A la pregunta de si se habían ganado la continuidad en el primer equipo, el técnico del Real Madrid dijo que «tenemos una caldera de cuatro o cinco jugadores con los que estamos trabajando durante la temporasa. Estos dos [Sanchís y Martín Vázquez], son jugadores de categoría, pero una golondrina no hace verano como tampoco se puede hacer un 'crack' de un futbolista por una sola actuación».

Hablaron también los dos chicos jóvenes, como los definió Di Stéfano. Rafael Martínez Vázquez estaba especialmente entusiasmado. Fue felicitado por todos sus compañeros. «Ni siquiera había soñado con que iba a debutar con el primer equipo del Real Madrid a los 18 años».

Sanchís, autor del gol del triunfo, agradeció la oportunidad que le dio Di Stéfano y dijo que no se llevaría un chasco si a la siguiente jornada le tocaba descender para jugar con el Castilla. No se lo llevó. Se asentó en la primera plantilla y jugó 17 partidos.

Aquel 4 de diciembre de 1983, en Murcia, nació la Quinta del Buitre. Esa caldera de jugadores a la que se refirió Di Stéfano cuajó, y muy bien. Aquella misma temporada se cerró el círculo. Pocos días después del Real Murcia-Real Madrid jugado en La Condomina, Pardeza comenzó a entrenar con el primer equipo blanco. El 5 de febrero de 1984, Butragueño jugó en Cádiz su primer partido, sustituyendo a Santillana en el descanso, cuando el equipo perdía 2-0. El Madrid salió del Ramón de Carranza con una victoria por 2-3, después de que Butragueño marcara dos goles y diera el pase del último. El último de los integrantes, Míchel, tuvo que esperar hasta el inicio la temporada 1984-85, ya con Amancio en el banquillo del primer equipo para debutar.