La Verdad
Real Murcia

Samper - Tebas, diez años de trifulca

  • «El presidente del Murcia es un especialista en buscar defectos de forma en puntos y comas», dijo ya el mandatario de la Liga en 2004, abriendo una guerra que vive ahora su batalla más intensa

La guerra abierta en estos momentos entre la Liga y el Real Murcia es solo la cresta de una polémica que no tiene un día, ni dos, ni tres. El divorcio entre los dos mandatarios se viene fraguando desde hace muchos años y ahora solo está viviendo su batalla más cruenta, pero en ningún caso la primera. Javier Tebas lleva diez años pisando los talones a Jesús Samper. «El presidente del Murcia es un especialista en buscar defectos de forma en puntos y comas», dijo en 2004 el entonces vicepresidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP). El club grana, en Primera en aquella temporada, decidió no cumplir el contrato que firmó con el G-30, grupo formado por los clubes de Primera y Segunda que negociaron conjuntamente la cesión de sus derechos de televisión. Samper decidió ir por su cuenta y fue encontes cuando comenzó la persecución. Tebas, que era el abogado del grupo, se la juró al dueño del Murcia, quien desde entonces ha dejado claro que el actual máximo responsable de la Liga sabía lo que decía cuando hablaba de él.

Samper, aunque su gestión al frente del Murcia tiene más sombras que luces, efectivamente sabe encontrar la rendija por la que sacar el cuello. El pasado miércoles, el juez Andrés Sánchez Magro, titular del juzgado número 7 de lo Mercantil de Madrid, decretó la inscripción inmediata del Murcia en Segunda. Es decir, dejaba en suspenso el descenso administrativo del club grana por sus problemas económicos, una decisión que parece haber pillado con el pie cambiado a Tebas. Si el primer día, nada más conocerse la decisión, la Liga emitió un comunicado errático, hablando de que en ningún caso iba a permitir la inscripción del Murcia, cuando al fin tuvo en su poder el auto del juez, se quedó con las manos atadas y sin saber muy bien qué hacer. El resultado ha sido el retraso en el inicio de la Segunda, una decisión que no ha gustado a nadie en el mundo del fútbol, del que llueven quejas por una modificación que altera sus planes de pretemporada, además de dar una imagen nefasta en el exterior.

La propia Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) que, desde el primer momento, expresó su apoyo a la situación de los jugadores del Real Murcia, ha mostrado su profundo malestar por lo que considera un desprecio, al no haberle pedido la Liga opinión a la hora de retrasar el inicio del campeonato.

Al rescate

Ha sido solo la última batalla de una guerra larga. Hace diez años fue la Federación Española de Fútbol la que salió al rescate del Murcia. Tras su espantada del G-30, la Liga quiso prohibir la inscripción de los nuevos jugadores granas en la temporada 2004-05: Pignol, Héctor, Corona, Nacho Garro, Samuel, Pablo Sierra, Kreuz, Aureliano Torres y Diego Alonso. Villar medió a favor de su amigo Samper y el Murcia pudo inscribir a sus fichajes. Entonces, Samper también puso el caso en manos de la justicia ordinaria. Recurrió el laudo arbitral que también condenaba a su equipo a pagar una multa de cinco millones de euros.

«Mi voto salvó al Murcia la temporada pasada», ha dicho estos días Tebas, intentando convencer al murcianismo de que no tiene manía persecutoria al equipo que preside Samper. El presidente de la LFP, efectivamente, apoyó la permanencia del Murcia en Segunda, categoría que había perdido en los terrenos de juego, para cubrir el hueco que dejó el Guadalajara, condenado a la Segunda B por no haber seguido los pasos correctos en su conversión en sociedad anónima deportiva. Pero aquel voto, que no fue un regalo, sino un derecho que correspondía al Murcia, sirvió para que el campeonato, al contrario que en este curso, comenzara con normalidad y en sus fechas. Tebas, además, ya sabía que Samper, especialista como es «en buscar defectos en puntos y comas», no se habría quedado de brazos cruzados.

«Conviene recordar que mi voto ayudó al Murcia», reiteró Tebas el día que anunció el descenso administrativo del Murcia decretado por la Liga. Y añadió: «También conviene recordar que el año pasado el Murcia se salvó por el descenso administrativo del Guadalajara, esto también es conveniente que se recuerde», insistió el presidente de la LFP.

Javier Tebas no cree que la guerra con el Murcia haya acabado con el auto del juez Sánchez Magro, que defendió la postura de la entidad grana por cuanto la Liga aprobó los nuevos ratios en una fecha que no dejaba margen de actuación al club para subsanar su difícil situación y por cuanto entiende que el descenso a Segunda B pone en peligro la viabilidad del Murcia, que, si tiene problemas en Segunda para hacer frente a sus pagos con Hacienda, más los tendrá en una categoría sin ingresos por televisión ni quinielas y que apenas genera dinero en taquilla.

Maraña judicial

Pero para la Liga este auto y estas razones son solo el primer paso de un complicado proceso judicial en el que ya han chocado un juzgado de lo Mercantil y el Tribunal Administrativo del Deporte (TAD). El primero apoya a Samper; el segundo, a Tebas.

Tebas ha llegado a presentar un escrito de oposición al auto del juez. Se trata de una figura jurídica recogida en la Ley de Enjuiciamiento Civil y que vendría a ser como la solicitud de una vista para mostrar su desacuerdo. El juez no está obligado en modo alguno a aceptar la vista y tiene diez días para responder a la Liga.

Lo que está claro es que Samper ha puesto a la LFP en una situación embarazosa. Además de suspender el inicio del campeonato y de presentar el escrito de oposición ante el Juzgado de lo Mercantil 7 de Madrid, ha convocado para mañana a la Comisión Delegada de la Liga para analizar el referido auto en el que se dicta la inscripción del Real Murcia en Segunda.

Lo que está viviendo el Real Murcia no tiene precedente. Dos ascensos y otros dos descensos en un año y sin haber cambiado de categoría. El Murcia lleva años metido en un tobogán importante, sin olvidar que está así por la guerra abierta por Tebas y por la gestión que ha llevado al club a esta situación desesperada. Mañana se espera que la Liga decida qué va a hacer con el club de Samper y la actual Segunda de 23 conjuntos. Cuando algunas voces llevan años pidiendo que la categoría de plata pase a tener veinte equipos, se le añade uno más. Si el parque que proyecta la Paramount en Alhama pusiera en marcha una atracción tan emocionante, habría que probarla.