La Verdad
Real Murcia

¿TE ACUERDAS?

Gol en el minuto 98

Raúl Mármol y Raúl Garrido, junto a varios compañeros, son felicitados por los aficionados al final del partido.
Raúl Mármol y Raúl Garrido, junto a varios compañeros, son felicitados por los aficionados al final del partido. / J. LÓPEZ
  • El Real Murcia se reenganchó a la pelea por el ascenso a Segunda en la temporada 98-99, tras derrotar al Onteniente en un partido de infarto

El árbitro ha estado bien». Así de irónico se mostró Pepe Martínez, entrenador del Onteniente, al final del partido que disputó su equipo en La Condomina el 9 de mayo de 1999. Cudi marcó el gol del triunfo grana en el minuto 98, pero el árbitro, que no tuvo aquel día su mejor tarde en Murcia, señaló un penalti a favor de los valencianos en el minuto 49 y se armó. Comenzaron a caer objetos al campo y Mesa Hurtado se vio obligado a detener el partido.

Faltaban solo dos jornadas para que acabara la temporada en el grupo III de Segunda B y el Real Murcia se jugaba entrar en los puestos de promoción de ascenso a Segunda. Aquel triunfo hizo que el Murcia dependiera de sí mismo para pelear por el ascenso a Segunda.

En el banquillo del Murcia se sentó Benigno Sánchez, quien se hizo cargo del equipo tras la destitución de Carlos Simón. El lorquino, no obstante, iba a dejar el puesto al Chato González, que vio el partido desde el palco. «No había miedo, sino responsabilidad. No podíamos dejar escapar la victoria, era vital», dijo Benigno.

El árbitro madrileño Mesa Hurtado se tomó su tiempo para redactar el acta del partido e incluso tuvo un altercado con el doctor del Real Murcia, Pedro Luis Ripoll, al que pidió que le expidiese un certificado médico del estado de uno de sus asistentes que decía haber sido alcanzado por una piedra en el costado. Al final el árbitro incluso echó al médico de la caseta.

El colegiado en cuestión también reflejó en el acta del partido que le habían lanzado una bolsa de pipas que le había dado en los testículos. También reflejó el lanzamiento de otros objetos, especialmente botes, así como que al final hubo invasión de campo, aunque sin meterse con ellos sino para celebrar el triunfo con los jugadores.

Respecto al incidente con David Gómez en el banquillo, el colegiado -que no llegó a mostrarle tarjeta amarilla tal como apareció en el acta- explicó que le mandó que se retirase después de haber sobrepasado la zona técnica para abrazar a los compañeros después de un gol.

El colegiado informó de las interrupciones que se produjeron durante el partido y de sus visitas al delegado de campo cada vez que recogía algún objeto de los que se lanzaron desde la grada.

Volviendo a Pepe Martínez, técnico del Onteniente, habló de la suerte del Murcia en el cuarto y definitivo gol grana. En el último gol del partido, Cudi remató dentro del área, pese a que la acumulación de jugadores era numerosa: «Estábamos todos dentro del área, porque era la última jugada del partido. Luego había que contar con la suerte o la desgracia de que el balón le llegase a uno o a otro, pero era cuestión de segundos».

El Real Murcia disputó la liguilla de ascenso contra el Levante, Barakaldo y Sevilla B. El equipo valenciano fue el que logró el ascenso a Segunda.