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Real Murcia

Un infiltrado del Real Murcia en el Somozas

Javi Rosa, con la camiseta del Real Murcia, celebrando el ascenso del Somozas la temporada pasada.
Javi Rosa, con la camiseta del Real Murcia, celebrando el ascenso del Somozas la temporada pasada. / Twitter
  • Javi Rosa afronta su segunda temporada en el equipo gallego y vive con una ilusión especial el partido ante su equipo de toda la vida

No es habitual ver a un jugador de fútbol celebrar un ascenso con la camiseta de otro equipo. El murciano Javi Rosa no lo pensó dos veces y se enfundó la elástica grana cuando el Somozas, club en el que milita, logró la temporada pasada un ascenso a Segunda B que no estaba previsto. Por aquellas fechas, el equipo grana luchaba por ascender a Primera y al lateral derecho del equipo gallego ni se le pasó por la cabeza pensar que acabaría enfrentándose en partido de liga al equipo de sus amores, solo cinco meses después. «Me hacía mucha ilusión ponerme la camiseta grana y mostrar mi murcianismo estando tan lejos de casa y en un día tan importante», dijo ayer a 'La Verdad' el jugador murcianista del Somozas.

El partido de mañana estaba marcado en el calendario de Javi Rosa desde que empezó la temporada. El jugador, de hecho, ha aprovechado la jornada para adelantar su viaje a Murcia, con permiso del club. Ayer por la tarde ya estaba de camino para disfrutar de su familia y conocer a su sobrina, que nació hace dos meses y a la que todavía no había podido ver.

Su trayectoria nunca ha estado ligada al Real Murcia, ya que en los últimos años ha pasado por el Torrevieja y la U.D. Horadada, antes de recalar en el conjunto gallego. Pero mañana cumplirá su sueño, aunque a medias. Jugará en la Nueva Condomina, pero no con la camiseta grana del Murcia: «Va a ser un día muy especial para mí». Además de estar acompañado de su familia, que lleva dos años sin verlo competir por los casi mil kilómetros que le separan de Murcia, también estarán a su lado los niños de la escuela de fútbol de El Raal, en la que trabajó.

Por su posición en el campo, juega de lateral derecho, no se imagina marcando un gol en la Nueva Condomina, pero avisa que si lo consigue, «claro que lo celebraría. Para un gol que meto no creo que el Murcia dejara de ascender». Muchos murcianos se han acordado de él esta semana en las redes sociales y su celebración con la camiseta del Real Murcia ha dado mucho que hablar. Tanto que algunos aficionados están dispuestos a ovacionarlo cuando el videomarcador cite su nombre. «No creo que sea para tanto, pero yo estaría encantadísimo».

Bar, escuela y farmacia

El equipo en el que compite este murciano procede de As Somozas, un municipio gallego de la provincia de La Coruña que cuenta con tan solo 1.200 habitantes. «Ningún jugador vive en el pueblo porque solo tiene un bar, el campo de fútbol, una farmacia, una escuela y poco más», explica Rosa, que compara el municipio con un barrio de Murcia, como el Ranero, pero que está aislado de todas las grandes ciudades. Él y otros jugadores viven en La Coruña, a unos cincuenta minutos en coche de As Somozas, y otros compañeros residen en Ferrol, a veinticinco minutos, aproximadamente.

Por primera vez en su corta historia -tan solo 30 años- la Unión Deportiva Somozas compite en Segunda B, lo que supone un premio y un lujo para el pueblo. Nadie confiaba en el conjunto gallego en que la temporada pasada se iba a lograr el ascenso. Tampoco su presidente y alcalde en ese momento, Manuel Condocia, que falleció de un infarto fulminante mientras presenciaba la victoria de su equipo en la jornada 22, de pie en el fondo del campo. Ese triunfo les metía por primera vez en puestos de 'playoff', algo que ya era un auténtico logro para el club, que nunca pensaba que el ascenso fuese posible.

El infarto del presidente

«Me emociona recordar ese momento porque fui precisamente yo quien lo atendí e intenté reanimarlo hasta que llegó la ambulancia. Fue una auténtica desgracia», recuerda Javi Rosa. Ese trágico suceso hizo que los jugadores sacaran lo mejor de sí, que se conjuraran y consiguieran brindar el ascenso a su presidente, que tenía la única aspiración de poder disputar la promoción de ascenso.

El Somozas disfruta esta temporada de la experiencia de jugar en la categoría de bronce del fútbol español y no tiene nada que perder. Tiene uno de los presupuestos más bajos del grupo, 300.000 euros, pero es buen pagador.

«Se podría decir que somos mileuristas. Uno de los motivos que hizo que me quedara fue que aquí el día 1 se cobra. Son muy cumplidores. Además, el club es una familia y el trato es muy bueno», dice el futbolista murciano, quien empezó a jugar en el Plus Ultra.

Las exigencias del equipo gallego no son muy pretenciosas. Su objetivo esta temporada no es ni siquiera la permanencia. «Tampoco pasa nada si no conseguimos seguir en Segunda B», reconoce Esteban Barcia, director deportivo del equipo, aunque lo mejor sería «lograr la permanencia, y gracias».

La confección de la plantilla ha supuesto un quebradero de cabeza para él, que ha tenido que renovar a media plantilla. Han llegado once jugadores nuevos, muchos de ellos con experiencia en Segunda B o Tercera. Barcia destaca la juventud de su plantilla, que en el once titular suele tener a dos jugadores de 19 años y a uno de veinte. Pese a todo, vendrán a dar la sorpresa y sin el ánimo de encerrarse. Pretenden proponer un encuentro valiente y jugar de tú a tú a uno de los favoritos del grupo.