Órdago de Mauricio al Consejo

García de la Vega, ayer, mostrando el documento notarial que recoge su propuesta. / vicente vicens / agm

El empresario mexicano asegura que aportará un millón de euros si los actuales dirigentes lo reconocen como accionista y le ceden el control del club

José Otón
JOSÉ OTÓN

Mauricio García de la Vega quiere firmar la paz con el nuevo Consejo de Administración del Real Murcia, pero con condiciones. El gestor mexicano decidió ayer dar un paso hacia adelante y hacer una propuesta pública a José María Almela y al resto de consejeros granas. El objetivo: terminar con un conflicto que está perjudicando a la entidad murciana. «Me comprometo a conseguir el ingreso de un millón de euros en el Real Murcia que puedan ser destinados a gastos corrientes de la entidad, siempre que se cumplan dos condiciones en los próximos tres días hábiles», dijo.

De la Vega retiraría la demanda contra la ampliación si no llega el dinero, pero Almela dice que la propuesta «no es factible»

El mexicano lanza un órdago a los actuales dirigentes del Murcia, a los que pide que «inscriban en el libro de socios del Real Murcia la titularidad, a nombre de Iconos Nacionales (su empresa), de las acciones adquiridas por ésta a Corporación Empresarial Augusta (firma de Moro) el 7 de marzo de 2018 y conforme al laudo del TAS de 31 de julio». Este paquete de acciones, que tampoco Gálvez quiso inscribir, sumaría el 84% del capital social, pero solo antes de la ampliación que concluyó el pasado 24 de noviembre y que, de llegar hasta el final, convertiría a De la Vega en el segundo máximo accionista, por detrás de Francisco Tornel.

Sus dos condiciones

1
Inscribir en el libro de socios del Real Murcia la titularidad de las acciones adquiridas por Iconos Nacionales (su empresa) a Corporación Augusta (la de Moro) el pasado 7 de marzo, conforme al laudo del TAS del 31 de julio.
2
Que García de la Vega adquiera de forma efectiva el control del Consejo de Administración del Murcia a través de su nombramiento como consejero y de todos los directivos necesarios para que tenga la mayoría.

El mexicano, como segunda condición, exige el control del Consejo de Administración del Real Murcia mediante su nombramiento como consejero y la designación por su parte del número de consejeros de su libre elección necesarios para, con su propio voto, tener la mayoría». Para dar muestras de su solvencia y para demostrar que va en serio, De la Vega se comprometió, a través de un certificado notarial firmado por José Javier Escolano, a que si no desembolsa dicho millón de euros en el plazo de un mes desistirá de la demanda de impugnación de la ampliación de capital que acaba de concluir interpuesta en nombre de Iconos Nacionales.

«Dice que se compromete a conseguir un millón, pero ni siquiera ha dicho que lo tenga», asegura Almela

Trabajo en común

Después de leer de forma airada su comunicado, García de la Vega, bajó el tono y tendió la mano al actual Consejo para llegar a acuerdos. Se mostró conciliador, ansioso por formar parte del movimiento social que ha convertido al club grana en una entidad reconocida a nivel mundial: «Pido una oportunidad, que se me deje gestionar el club como lo quise hacer hace un año. Queremos darle soluciones al Murcia. No pido ser presidente, Almela lo está haciendo bien. Mi intención no es quitar a nadie, lo importante es sumar. Si Almela quiere continuar yo no tengo inconveniente. Podemos trabajar juntos. Quiero que el Murcia acceda a flujos de dinero que le permita crecer. Es una situación ideal para solucionar el problema del club».

«Queremos un Murcia controlado por la afición. De la Vega podrá participar en la próxima ampliación»

Que García de la Vega acceda al Consejo no significa que la ampliación que acaba de terminar quede sin validez, según el mexicano : «Vamos a buscar que la ampliación se resuelva de una forma que sea justa, que no diluya mis acciones y que, además, quienes han metido su dinero no lo pierdan. Me siento muy contento de ver la gente que se ha volcado para apoyar al club. Se trata de llegar a acuerdos. No tiene sentido estar peleando, importa la institución, no las personas». Para García de la Vega hay otros enemigos: «Queremos emprender acciones legales contra la gente que se llevó dinero de los abonos. Hay que ir hasta las últimas consecuencias».

De la Vega apunta cuáles serían sus movimientos en lo deportivo: «Lo importante es que los jugadores cobren. Creo en la continuidad de los proyectos. Tenemos una plantilla competitiva en cuanto a nombres, tenemos un Ferrari que lo manejamos solo en primera velocidad. Hay que aprender a conducir el Ferrari y dar a los jugadores seguridad para que muestren el fútbol que tienen dentro».

Un club de los aficionados

El Consejo de Administración ha marcado una hoja de ruta de la que no se piensa desviar. «No pensamos que sea factible la propuesta de García de la Vega. Ha dicho que se compromete a conseguir un millón de euros, pero ni siquiera ha dicho que lo tenga. Yo también me puedo comprometer a conseguirlo, no se trata de eso. No asegura nada. Además, lo haría a cambio de hacerse con el poder del Consejo de Administración. No es el modelo de club que queremos para el Real Murcia, queremos un club controlado por murcianistas, por la afición y muy atomizado. Nada de ser un club unipersonal, ya hemos visto donde nos ha llevado eso».

Almela no se siente impresionado por la propuesta del mexicano: «Un millón de euros no nos soluciona demasiado. Solo en la ampliación hemos generado 1,3, más lo de Kike García y lo que tenemos comprometido con empresas. Es su planteamiento, pero nosotros no lo vamos a aceptar. Lo estudiaremos en la reunión de la plataforma, pero, de primeras, no nos parece factible». Es más, el presidente grana desconfía de la procedencia del dinero: «Habría que ver a cambio de qué puede conseguir ese millón de euros. La empresa que se lo dé querrá algo a cambio. Un patrocinio, los bajos del estadio u otras prestaciones. No es dinero a cambio de nada».

El Consejo grana se siente reforzado, sobre todo, tras el último auto de la juez María Dolores de las Heras, del Juzgado Mercantil, que no paralizó la ampliación y que reforzó la teoría de Almela y la Plataforma de Apoyo al club grana: «Este es un litigio entre De la Vega y Raúl Moro. Le tiene que reclamar a él. El Real Murcia es un tercero, el objeto de la venta y se siente perjudicado por este conflicto. También lo dice el TAS. La resolución de este organismo no obliga al Real Murcia a inscribir a García de la Vega en el libro de socios». Almela invita a De la Vega a poner dinero en la próxima ampliación: «Esta ampliación ya ha terminado, pero en la próxima tendrá la oportunidad de poner ese millón», dice Almela, que se siente seguro del camino elegido por él y los miembros de la Parmu.

Cordero se cuela en la final por la dirección deportiva
Pedro Cordero.

El Consejo de Administración del Real Murcia y la comisión deportiva de la Plataforma de Apoyo al club grana tuvo ayer una tarde intensa. De primera mano, se reunieron con Xavi Juliá, Óscar Sánchez y Pedro Cordero, los tres grandes candidatos para ocupar la dirección deportiva del club grana. Aunque era miembro de la palataforma hasta su salida, Xavi Juliá no había podido mostrar su proyecto deportivo.

Óscar Sánchez es uno de los grandes favoritos y ayer llegó desde Francia para explicar cuáles son sus planes. Y es que Sánchez ya ha manifestado en varias ocasiones que también aspira a ser primer entrenador próximamente, tras ser segundo de técnicos como Aira y Vicente Mir.

La novedad ayer fue la inclusión entre los finalistas de Pedro Cordero, que ha ido ganando enteros en las últimas horas y que cuenta con algo que gusta a parte de los que tienen que tomar la decisión final: mano dura y experiencias en clubes como el Tenerife y el Córdoba, donde tuvo que lidiar con situaciones complicadas.

Además, Campos, que ya estuvo reunido con Tornel, también podría tener una oportunidad antes de esta tarde, cuando se conozca el nombre del elegido para el cargo.

 

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