La Parmu puede decir adiós tras reflotar al Real Murcia

Comida de la Parmu organizada la pasada Navidad para celebrar sus primeros cien días de vida. / lv
Comida de la Parmu organizada la pasada Navidad para celebrar sus primeros cien días de vida. / lv

La plataforma creada para salvar al club votará la próxima semana si se disuelve, después de lograr la salida de los Gálvez e impulsar la ampliación de capital

SERGIO CONESA MURCIA

Han formado un grupo de murcianistas vitales para que el club grana siga vivo y han cumplido con su cometido, pero su final puede estar cerca. La Plataforma de Apoyo al Real Murcia (Parmu), que se constituyó en octubre, puede dar carpetazo a su actividad el próximo jueves después de marcar un antes y un después en la vida del club más antiguo de la Región. La salida de los Gálvez, impulsar una ampliación de capital que estaba siendo un completo fracaso y pagar las nóminas de jugadores y empleados que se encontraban en una situación límite fueron los objetivos que se marcaron y han conseguido para dotar de cierta estabilidad a una entidad que se encontraba al borde del abismo. La próxima semana una Junta General Extraordinaria de la Parmu, en las oficinas de la Nueva Condomina, tiene en su primer punto del día un debate sobre la pertinencia de que la plataforma siga existiendo o si debe disolverse por haber agotado su relevancia y los motivos por los que fue creada.

Las razones para llegar a esta votación, el 2 de mayo, son varias y entre ellas está la dificultad para gestionar un club entre un gran número de personas con diferentes ideas. Esta situación ha quedado patente a la hora de tomar algunas decisiones mediante votaciones que se dilataron mucho en el tiempo por falta de consenso. Un ejemplo de ello fue la elección del director deportivo y otro la continuidad o no de Manolo Herrero en el banquillo.

Primeras discrepancias

Los problemas salieron a la luz con la salida de la plataforma de algunos de sus miembros como Enrique López y Stefan Settels. En su caso las discrepancias se produjeron especialmente con Francisco Tornel, a la hora de gestionar el dinero ingresado en las cuentas del club tras la ampliación de capital. Esas situaciones han acabado haciendo que el Consejo ganara importancia a la hora de tomar decisiones, mientras la Parmu perdía peso. Además, hay que tener en cuenta que los miembros del Consejo son a su vez los que más están trabajando para conseguir la viabilidad del club y tienen un mayor porcentaje del capital. Por lo tanto, el día a día ha hecho que gran parte de las comisiones de la Parmu hayan perdido fuerza en favor de un Consejo con mayor poder ejecutivo.

Los conflictos se han manifestado también con el hecho de que Higinio Pérez haya señalado a Torregrosa ante la Fiscalía, en la denuncia que ha presentado contra los que fueron dirigentes del Murcia entre el 28 de diciembre de 2016 y el 5 de noviembre de 2018. Lo acusa de haberse aprovechado de su cargo para tratar, supuestamente, de hacer «un negocio privado, comprando deuda concursal que podría ser convertida en capital social, o bien (tratando de) cobrar el íntegro o una parte sustancial de la misma». Ambos son administradores de la Parmu y, por lo tanto, podrían verse las caras el 2 de mayo en las oficinas del estadio grana.

Un papel esencial

No obstante, y a la espera de lo que ocurra en la votación sobre la disolución de la Parmu, el papel de este grupo de profesionales de la abogacía, economistas y empresarios para lograr que el Real Murcia deje de estar en boca de todo el mundo solo por los problemas extradeportivos, embargos e impagos, es innegable. El primer paso fue acabar con la etapa de los Gálvez al frente del club.

La ampliación de capital es otro de los pilares de la salvación del club y también tiene el sello de la Parmu. Primero de la mano del notario Francisco Tornel, que en la segunda fase puso 200.000 euros y se convirtió en el máximo accionista del club. Hasta esa aportación el proceso estaba siendo un fracaso y apenas había 3.000 euros en la cuenta habilitada para depositar el dinero. En la tercera fase de la ampliación, con una duración de 15 días y con un importe máximo de 12.200 euros por persona, se produjo la explosión de solidaridad con el club grana. Paco Martínez Rivas, miembro de la Parmu, se puso en contacto con Víctor José García, ingeniero de Telecomunicaciones y coordinador de programadores de la firma PC Componentes, y con Antonio Ruiz, ingeniero químico y profesor de Tecnologías de la Información, ambos aficionados murcianistas. Este último tuvo una idea que cambió el rumbo del proceso al adaptar el proceso de ampliación al 'crowdfunding' con la campaña 'Hazlo Tuyo'. En total, 20.976 nuevos accionistas que compraron 5.819.430 acciones, lo que supuso un total de 709.970 euros.

Por lo tanto y, al margen de lo que ocurra la próxima semana con la Parmu, no se puede negar a este grupo de murcianistas su importante labor para la supervivencia del club grana.

El Consejo estudia si se une a las denuncias de Higinio Pérez

La reunión de ayer del Consejo del Real Murcia tuvo dos temas principales sobre la mesa. Por un lado, abordar los pasos a seguir después de las denuncias presentadas por Higinio Pérez ante la Fiscalía contra los exdirectivos granas. La opción ahora para los dirigentes murcianistas es bien adherirse a las mismas denuncias o bien presentar las querellas que estimen oportunas. Por otro lado, hablaron sobre la elaboración de las cuentas de la temporada 2017-18, que diseñaron entre Deseado Flores y Víctor Gálvez, y que siguen pendientes de aprobarse.