Fútbol | Real Murcia

Pasión grana en el corazón de África

Goro Alonso con los niños africanos engalanados con los colores del Real Murcia./G.A
Goro Alonso con los niños africanos engalanados con los colores del Real Murcia. / G.A

Goro Alonso, colaborador de la ONG 'Nueva Fraternidad' y socio del Real Murcia, transporta equipaciones del conjunto grana y material deportivo a los niños de Ruanda y Uganda

FERNANDO PERALSMurcia

Goro Alonso es socio del Real Murcia y voluntario de 'Nueva Fraternidad', una ONG que formó su abuela. Él es el máximo responsable de una iniciativa que surgió hace tres años y que lleva un trocito del sentimiento murcianista al corazón de África. Tras las colaboraciones que la propia organización realizaba en Ruanda y Uganda, Alonso decidió equipar a los colegios de estas regiones con materiales deportivos del Real Murcia y trasladar conocimientos para la formación de los alumnos, algo que sirve de gran ayuda en los países africanos.

Tras más de 30 horas de viaje a la ciudad de Rukara (Ruanda), Alonso se traslada cargado de instrumentos deportivos y equipaciones que el conjunto grana le facilita desde hace tres años de manera altruista, y ayudas económicas conseguidas tras labores benéficas. Gracias a la colaboración de un convento de la ciudad africana con la ONG, que permite la entrada de los voluntarios que se marchan a Rukara, todos estos materiales que viajan desde la Región llegan a los colegios de la ciudad y a los niños más necesitados. El lado más humano del fútbol, impulsado por la labor de esta organización, convierte al balón en el principal elemento de felicidad para los niños más necesitados.

Goro Alonso entregando un premio tras el campeonato.
Goro Alonso entregando un premio tras el campeonato. / G.A

El propio Goro detalla cómo es el inicio de esta actividad cada año: «Llevo haciendo esto tres veranos. Antes de ir, contacto con el jefe de prensa de comunicación del Real Murcia, José Manuel Sánchez, que siempre me prepara un macuto con 75 equipaciones, botas, calcetas y todo lo necesario. Hablo con amigos que son entrenadores para que me cuenten algunos ejercicios básicos y compro en tiendas deportivas trofeos, balones y demás material necesario. La gente va por el pueblo con las camisetas del club grana y para ellos es como el Real Madrid o Barcelona».

Proyectos como este resultan claves para la vida de países, en donde las ciudades tienen las calles sin asfaltar, algunos niños no pueden ir al colegio por falta de dinero, la desnutrición y la falta de centros educativos está a la orden del día. Al llegar allí, el trabajo se centra en los principales protagonistas: los niños: «Nosotros les ayudamos a entrenar, les damos las equipaciones y trabajamos su formación. Intentamos mostrar a los entrenadores los ejercicios que hemos aprendido de entrenadores de la Región para que puedan enseñarles mejor durante el año, con conceptos básicos físicos y técnicos. Como colofón, llevamos a cabo un campeonato entre cuatro escuelas con semifinales, final y tercer y cuarto puesto, en los que damos trofeos y los chicos juegan con las camisetas del Real Murcia. Viven el fútbol de una manera muy especial, el torneo se lo toman como un Mundial».

Los jóvenes africanos y Goro Alonso celebrando la final del campeonato.
Los jóvenes africanos y Goro Alonso celebrando la final del campeonato. / G.A

Goro Alonso, además, se reúne con los colegios para valorar la formación que llevan los niños durante el año, y así el aprendizaje deportivo vaya unido al académico. El objetivo del proyecto no es otro que ayudarles a su desarrollo: «Queremos que disfruten, aprendan valores, que cada año sean mejores y alguna vez puedan ser autosuficientes, siempre contando con las ayudas materiales que recibirán todos los años. Tenemos la pretensión de formar personas. Simplemente queremos darle a los niños una motivación para crecer y seguir mejorando. Además de inculcarles valores tan importantes como el compañerismo, el trabajo en equipo y el afán de superación, el deporte les ayuda a estar centrados y alejados de malos hábitos. Estamos creando una escuela deportiva en Mbarara (Uganda)».

El proyecto continúa dando sus frutos tras la visita de este verano. Pero tanto 'Nueva Fraternidad' como Goro Alonso esperan que esta iniciativa dure para siempre: «Tenemos la intención de que sea todos los años. Llevaremos material deportivo y las posibles ayudas económicas anualmente aunque yo no pueda ir. Queremos volver a Ruanda y Uganda y queremos hacer lo mismo en Kenia y Tanzania. Vemos que poco a poco van cogiendo el aprendizaje. Esperamos contar en años posteriores con la colaboración de otros clubes de la Región». Mientras tanto, el Real Murcia cuenta con decenas de aficionados que animan a miles de kilómetros a su club de acogida.

 

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