Los peñistas del Murcia dejan de lado la venganza

Aficionados del Real Murcia, en el partido ante el Almería B, el 28 de abril. / nacho garcía / agm
Aficionados del Real Murcia, en el partido ante el Almería B, el 28 de abril. / nacho garcía / agm

La afición grana no piensa en una revancha por el 0-4 del Cartagena-Albacete de 2010 y se centra en conseguir al menos un punto para asegurar la permanencia

SERGIO CONESA

Los peñistas del Real Murcia solo tienen en mente que su equipo consiga sellar la permanencia en Segunda B con un empate o una victoria el domingo contra el Melilla, sin mirar los resultados de otros campos. De esta forma evitarían tener que jugársela en la última jornada en la visita al Sevilla Atlético, un partido que rememoraría un trauma para el murcianismo como fue el del descenso en Montilivi de 2010.

No consiguen olvidar la imagen de Alberto Cifuentes arrastrando al interior de su portería el balón, tras haber detenido en un primer momento el penalti lanzado por Ratón. Precisamente, esa necesidad de conseguir al menos el punto que permita dar carpetazo a la temporada y acabar cuanto antes la pesadilla de los últimos diez meses de competición hace que no piensen en una venganza por el 0-4 del Cartagena-Albacete de 2010. Sin embargo, recuerdan que el Cartagonova celebró aquella derrota de su equipo, que condenó al Murcia al descenso a Segunda B.

«Hay que ir al campo sí o sí, llevamos unas semanas que estamos en la Nueva Condomina en familia», dice Toni Blanco, presidente de la Peña Santiago y Zaraíche, que no se fía de la situación del equipo grana, que roza la permanencia matemática pero no la tiene todavía conseguida: «El partido es importante porque nos falta un punto, a pesar de que la gente lo da todo por hecho». Para este peñista grana, «durante los 90 minutos hay que estar con el equipo a muerte y después que cada uno haga lo que quiera».

«Acordarnos de aquel 0-4 sería unirnos al complejo de inferioridad que tienen los aficionados del Efesé», dice el presidente de la peña 21 Grana

Blanco se siente dolido por todo lo que ha pasado durante esta temporada en el club y cree que «es evidente que los jugadores se han dejado llevar demasiado. Han pensado que estábamos salvados hace seis o siete jornadas y se han dejado ir».

Para el presidente de la peña Santiago y Zaraíche los miembros de la plantilla grana no han tenido en cuenta el apoyo de la grada: «Solo por todo lo que se ha movilizado la afición deberían haber dado bastante más». La situación del Murcia hace que no piense en ningún momento en una revancha por el referido partido entre cartageneros y albaceteños de 2010: «No tenemos que entrar en esas historias, hay que intentar ganar el partido y si no se puede, empatarlo, más allá de que perjudique o beneficie a un tercero. No nos gustó lo que pasó aquel año. Nosotros a ganar nuestro partido, si el Cartagena, gracias a nosotros, adelanta al Melilla no es asunto nuestro».

Las protestas tras la decepcionante imagen que el equipo ha dejado durante toda la segunda vuelta tendrán también protagonismo durante el partido del domingo. Un punto y ningún gol a favor ha sido el balance del conjunto de Julio Algar en los dos últimos partidos contra Almería B y Atlético Malagueño, equipos ya descendidos a Tercera y que son el peor visitante y el peor local de los 80 conjuntos que forman la categoría de bronce.

Cinco minutos de protesta

Así las cosas, la Federación de Peñas del Murcia (Fepemur) lanzó ayer un comunicado en el que convoca «cinco minutos de protesta desde que se produzca el saque inicial y después de que todo el estadio cante el himno del centenario, demostrando con ello que estamos y estaremos única y exclusivamente por el Real Murcia que, ahora más que nunca, es de cada uno de nosotros».

El líder de la Peña Grana de Beniel, Mariano Morales, afronta de una manera diferente el partido de este fin de semana. «Nosotros estamos indignados desde hace tiempo y hemos tomado la decisión de no acudir al campo. Nos parecen vergonzosos los últimos partidos y el triste espectáculo que estamos dando. Le damos la espalda al equipo no yendo, porque no tenemos fuerzas para pitar a esos jugadores y a nuestro club». Considera este peñista que «los aficionados hemos hecho un esfuerzo muy grande, nos hemos dejado la piel para recaudar dinero como para que ellos ahora no den la cara». Sin embargo, en el aspecto deportivo, su pensamiento es similar al de Toni Blanco: «Tenemos que asegurar el punto que nos hace falta y olvidarnos del Cartagena. No estamos salvados matemáticamente, aunque casi lo tengamos hecho. Recuerdo en el descenso en Gerona que estábamos bien colocados y al final descendimos».

Patricio Martínez, que preside El 21 Grana, dice que «si hay algo que reprochar se haga antes o después del partido. Hay que hacer de tripas corazón y cuando el árbitro pite el inicio del partido estar como siempre y apoyar al equipo. Fuera del malestar por el rendimiento de los jugadores hay algo más importante que es salvar la categoría y al club».

Aunque al equipo de Julio Algar le vale con un punto, Martínez espera que los jugadores no hagan esas cuentas: «El Murcia no puede salir a especular con un empate, seguro que no saldría bien y sería un suicidio jugándonos todavía la permanencia». Además, su postura es muy clara con respecto a una posible venganza con el Efesé: «Entrar en historias como la de aquel partido del Cartagena contra el Albacete sería unirnos al complejo de inferioridad que, con todo el respeto del mundo, tienen los aficionados albinegros con respecto a nosotros. El Murcia tiene que ganar todos los partidos, o al menos intentarlo, sin entrar en ese tipo de triquiñuelas que restan categoría y señorío a un club».

La fiesta del Murcia Féminas

Por otro lado, al acabar el encuentro entre el Real Murcia y el Melilla hay garantizada una fiesta en el césped, más allá del resultado del equipo de Julio Algar y de que consiga o no la permanencia. Y es que el Murcia Féminas jugará su partido de Liga de esta semana frente a la UD Águilas en la Nueva Condomina, momento que aprovechará para celebrar el ascenso a Segunda conseguido jornadas atrás después de una temporada en la que han dominado claramente en Autonómica Preferente.

El conjunto de Juan Pedro Ruiz ha conseguido unos números que hablan por sí solos cuando se trata de analizar la campaña de las murcianas: 21 de 23 partidos ganados y 2 empates, por lo que siguen de momento invictas. Además, han conseguido 123 goles a favor y solo han encajado nueve.

El Melilla no estará solo en la Nueva Condomina

Si el Real Murcia necesita sumar un punto para cerrar la permanencia, por la cabeza de los jugadores, el cuerpo técnico y la directiva del Melilla no pasa otra idea que no sea la de conseguir la victoria el domingo. El equipo norteafricano disputa su 32ª temporada consecutiva en Segunda B y el conjunto del Álvarez Claro tiene una oportunidad única para acabar líder. De esa manera podría afrontar el 'playoff' como campeón, sabiendo que si gana una eliminatoria sube y que en caso de perderla tendría otra oportunidad para buscar el ascenso. La afición melillense ha completado las 50 plazas de un autobús para viajar hasta la capital del Segura y otro medio centenar de hinchas se desplazarán desde la ciudad autónoma o desde la península para estar presentes el domingo en la Nueva Condomina animando al equipo de Luis Carrión.