Fútbol | Real Murcia

Poca materia prima, mucho trabajo

Manel Martínez, tendido sobre el terreno de juego de la ciudad deportiva del Sevilla, en la mañana de ayer. / lof
Manel Martínez, tendido sobre el terreno de juego de la ciudad deportiva del Sevilla, en la mañana de ayer. / lof

Por lo visto ayer, en el cierre, al Murcia le toca hacer una renovación a gran escala

José Otón
JOSÉ OTÓN

El Real Murcia echó la persiana ayer a una temporada para olvidar. Y lo hizo dando una penosa imagen en Sevilla, donde el equipo grana fue incapaz de plantar cara a un filial hispalense cargado de jugadores jóvenes y poco habituales que pudieron infligir un castigo aún mayor a los murcianos. Al equipo de Julio Algar le faltó orgullo y carácter para despedir la temporada de forma más honrosa, brindando un buen partido a los valientes aficionados granas que se desplazaron a la ciudad deportiva del Sevilla y que esperaban que la imagen de su equipo fuera parecida a la que ofreció el Murcia ante el Melilla una semana antes, un punto de inflexión que se ha quedado solo en un espejismo.

2 SEVILLA ATLÉTICO

Javi Díaz, Cera, Chacartegui, Checa, Amo, Djack, Pejiño (Javi Vázquez, min. 65), Juanpe, Chris Ramos (Jaime, min. 85), Mena y Miguel Martín (Juanma Bernal, min. 74).

0 REAL MURCIA

Tanis, Parras, Charlie Dean, Armando, Escribano, Rubén Gómez, Sergi Maestre, Miñano (Palazón, min. 84), Manel Martínez, Víctor Curto (Juanma Bravo, min. 59) y Chumbi (Miguel Díaz, min. 40).

Goles
1-0, minuto 44, José Mena. 2-0, minuto 59, Pejiño.
Árbitro
Sánchez Sánchez (Extremeño). Auxiliado por Banda Carmona y Agraz Díaz.
Incidencias
Ciudad deportiva del Sevilla.

Pero no, el Murcia fue el mismo de la mayor parte de la temporada. Otra vez apareció el equipo sin personalidad que solo ha ganado cuatro partidos de diecinueve en la segunda vuelta y que se ha mostrado entre indolente e impotente contra rivales con menos pedigrí y potencial. Un equipo en el que parece que los jugadores no se juegan nada.

En Sevilla, excepto por la aparición de Rubén Gómez en la banda izquierda, el equipo grana tampoco dio la talla en el último partido de Liga y dejó entrever que hay mucho trabajo por hacer en la zona noble para reflotar una nave que ahora mismo está hundida. La secretaría técnica grana tiene varias tareas urgentes por delante: decidir quién se queda en la plantilla para el próximo curso, negociar a la baja los contratos existentes y acertar en el mercado veraniego con los fichajes a realizar. Pero por lo visto ayer, y también durante la última fase de la competición, hay poca materia prima en el vestuario del Murcia, un equipo que necesita futbolistas implicados y con corazón que se sientan identificados con el club y con la dramática situación que vive estos días. Y de eso hay poco.

Los de Algar solo han ganado cuatro partidos en toda la segunda vuelta y ahora Almela y su equipo deben definir las directrices del nuevo año

En el duelo de ayer el Sevilla Atlético fue mejor en todo ante un equipo desorientado, que jugó con tres delanteros natos al principio y acabó solo con uno cuando necesitaba el gol, una muestra del desconcierto. Pero nunca fue un equipo peligroso ya que su centro del campo grana siempre miró para atrás, como en toda la temporada. El Murcia se partió ante el ritmo impuesto por el filial hispalense y los goles de Mena y Pejiño pusieron tierra de por medio en un partido en el que el equipo local pudo acabar goleando.

Solo el segundo partido como titular de Escribano y el estreno de Rubén Gómez son dignos de reseñar ya que Bertomeu, que jugó a buen nivel los dos últimos partidos de Liga, se había quedado en casa. Algo también incomprensible dado que sus sustituto en el once, Parras, es un futbolista cedido por Las Palmas y volverá a su casa en unos días.

Tareas urgentes

El Consejo del Real Murcia tendrá que explicar a sus aficionados cuál es el plan. Lo primero, ratificar públicamente a Julio Algar como director deportivo y seguidamente decidir si quiere que el madrileño siga en el banquillo después de obtener 11 puntos de 27 posibles, una cifra pobre para un equipo como el Murcia que ha tenido, en la segunda vuelta de la competición, a futbolistas en nómina como Hugo Álvarez, Charlie Dean, Mackay, Chumbi, Maestre y Forniés, entre otros, todos válidos para cualquier plantilla que aspire al ascenso a Segunda.

Las excusas ya no tienen cabida y ahora solo hay que buscar soluciones. Algar tendrá que meter el bisturí en la plantilla y conformar un equipo con 700.000 euros brutos que pueda pelear el próximo año por el 'playoff'. Es la hora de que el madrileño demuestre por qué una parte del Consejo tiene plena confianza en él para construir un nuevo Murcia.

«La derrota pudo ser más abultada, pero el equipo no se dejó ir»

Julio Algar se mostró conformista al acabar el choque ante el filial hispalense: «El resultado no es bueno, pero nos quedamos con la actitud de los jugadores, que sí ha sido buena. Han trabajado y han ido a por el partido. No nos han beneficiado las transiciones tan rápidas y el ida y vuelta con la gente rápida que tienen ellos. No nos ha dado tiempo a replegarnos y hemos sufrido. La derrota podría haber sido más abultada, pero no nos hemos dejado ir», aseguraba el madrileño, que reconocía implicitamente el mal partido hecho por su equipo.

El Murcia presentó caras nuevas, como la de Rubén Gómez: «Buscábamos dar oportunidades sabiendo la exigencia. Escribano ha estado bien, no se ha complicado en la salida de balón. Rubén ha hecho un derroche físico grande. Palazón también ha estado bien, con personalidad. Faltó que pudiera jugar Lalo».