Un punto y 250.000 euros para poner fin a una campaña desastrosa

Almela, Tornel y Miró, ante las cuentas del Murcia. / martínez bueso
Almela, Tornel y Miró, ante las cuentas del Murcia. / martínez bueso

Un empate ante el Melilla para sellar la permanencia y abonar las tres últimas nóminas, últimos escollos para cerrar el peor año del Murcia en el siglo XXI

José Otón
JOSÉ OTÓN

El Real Murcia necesita un empate ante el Melilla para dar carpetazo a la peor temporada grana del siglo XXI, un curso que arrancó mal desde el principio y que podría acabar, si todos los condicionantes se volvieran en contra del Murcia, con un descenso a Tercera que sería histórico, además de dramático. Desde el año 2000, la entidad murciana ha militado dos temporadas en Primera, once en Segunda y seis en Segunda B, pero nunca en este tiempo había estado tan cerca de bajar a Tercera.

La única buena noticia es que, pese a que la temporada ha ido de mal en peor, el equipo que dirige Algar solo necesita el último empujón para agarrar la permanencia. Con un empate el próximo domingo podría comenzar ya a pensar en una nueva campaña que será clave para el futuro del Real Murcia. El objetivo: que no se repita más una campaña como la actual, en la que el Murcia jugó a ser un club rico y que pudo acabar con la desaparición de la entidad centenaria.

Tras encontrar la caja vacía, el actual Consejo de Almela ha pagado siete nóminas y ya solo debe abonar tres

Pésima planificación

El Murcia echó a jugadores que brillan en Segunda B

Toni Hernández, director deportivo grana, no solo se desprendió para el banquillo de José María Salmerón, que ahora tiene al Recreativo de Huelva en la cabeza de la tabla del grupo IV, empatado a puntos con el Melilla, sino que también se deshizo de jugadores con contrato en vigor que están firmando una temporada brillante en otros equipos, algunos incluso rivales directos del Real Murcia. Elady y Santi Jara, son los mejores ejemplos. Ambos juegan en el Cartagena, tercero del grupo IV, y entre los dos han marcado 25 goles. Pedro Martín, otro de los delanteros que salió del equipo grana por la puerta de atrás el pasado verano, ya suma 16 goles con el Lleida, que milita en el grupo III.

Una situación irreal

Los impagos sacaron de quicio al vestuario grana

El nuevo director deportivo y su jefe Víctor Gálvez no solo desarmaron un equipo que había jugado 'playoff' semanas atrás para armar uno nuevo y más caro; además, no cumplieron con sus obligaciones de pago desde el primer momento, lo que generó un ambiente enrarecido en el vestuario y en las oficinas del club. Algunos futbolistas de la plantilla incluso se plantearon abandonar la entidad al acumular más de tres meses sin cobrar, aunque la entrada de la nueva directiva de José María Almela en noviembre frenó el golpe.

Adiós al referente goleador

La marcha de Aquino destrozó al equipo

La marcha de Dani Aquino en el pasado mes de enero privó al Murcia de su máximo goleador, del futbolista que había agarrado la responsabilidad de mantener al equipo en pie. Delanteros como Chumbi, Manel y Curto no terminaban de arrancar y fue Aquino, que en principio jugaba como mediapunta, el que tomó la responsabilidad goleadora. En sus 17 partidos en el Murcia antes de marcharse al Larnaca hizo 8 goles, siendo algunos de ellos claves, como los dos que le marcó al Melilla en el penúltimo partido de la primera vuelta. Además de la de Aquino, la baja de Álex Corredera, que se marchó al Valencia B, fue clave, ya que era el organizador del Murcia, un papel que después no han asumido ni Miñano ni Armando.

El Murcia del próximo año será diferente: no habrá fichajes caros y contará con un presupuesto de mitad de la tabla

Malos sustitutos para Herrero

Javi Motos y Julio Algar no dieron con la tecla

Manolo Herrero dejó al Real Murcia en el puesto nueve de la tabla, con 36 puntos. Estaba situado a 12 del Recreativo de Huelva, cuarto clasificado, y sacaba 9 al Villanovense, conjunto que ocupaba el puesto de promoción a Tercera. Todos los meses de inestabilidad le pasaron factura a un técnico que, incluso, tuvo que sentar a futbolistas como Forniés y Héber Pena, que habían bajado sensiblemente su rendimiento. Desde la marcha del técnico jienense el Murcia ha disputado 10 partidos, sumando solo 9 puntos de 30 posibles.

Javi Motos logró un punto de nueve, mientras que Algar ha logrado dos victorias (Granada y Jumilla), dos empates (Cartagena y Almería B) y tres derrotas (Don Benito, UCAM y Malagueño) desde que se sentó en el banquillo. Ocho puntos de 21 posibles, una marca baja para una plantilla como la grana, en la que aún quedan pesos pesados de la categoría con contratos de Segunda. En estos diez partidos sin Herrero, el Murcia se ha quedado sin marcar en seis. Los últimos dos tropiezos ante los colistas del grupo han dejado tocado a Algar para seguir en el banquillo grana.

Presupuesto austero y realista

Una nueva forma de construir un equipo

Una vez que el Real Murcia agarre la permanencia arrancará el nuevo proyecto. Después de tres temporadas en las que el Murcia ha gastado más dinero del que tenía, formando plantillas millonarias difíciles de asumir, llegará el momento del modelo basado en la mesura económica y en la apuesta por jugadores jóvenes y con proyección. En lo deportivo, todo hace indicar, a falta de la decisión final, que Julio Algar no seguirá al frente del banquillo grana y que se centrará en la dirección deportiva, en la que tendrá una misión urgente: abordar la negociación con los jugadores con contrato para que se lo bajen o rescindan. Según ha manifestado Algar a miembros del Consejo, tiene coartada, ya que el equipo «está fundido, no está bien trabajado y en las segundas partes baja su rendimiento. La plantilla es corta y hay muchos tocados». En todo caso, los nombres de Loreto (Zaragoza) y Adrián Hernández (Churra) están encima de la mesa.

Cuando el Consejo actual llegó al club grana la caja estaba vacía. Desde entonces, y después de recortar todo tipo de gastos, ha hecho frente a 7 nóminas de plantilla y jugadores y solo le restan por pagar tres para acabar la temporada. Unos 250.000 euros pendientes entre jugadores, empleados y gastos sociales. Pero tendrán que lidiar con otros 250.000 generados por los despidos de las dos anteriores directivas granas, otra piedra en el camino que está dispuesta a esquivar.

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