Raúl Moro quiere guerra

Raúl Moro y Deseado Flores, en la Nueva Condomina, en enero de 2017./Javier Carrión / AGM
Raúl Moro y Deseado Flores, en la Nueva Condomina, en enero de 2017. / Javier Carrión / AGM

El empresario extremeño no descarta llevar a De la Vega a los tribunales por la compra del Real Murcia. Analiza con sus abogados si el mexicano ha podido incumplir cláusulas del contrato privado que firmaron para la cesión de la gestión del club

ALBERTO GÓMEZMURCIA

Cuando el Real Murcia comunicó el miércoles que el empresario mexicano Mauricio García de la Vega se convertía en el nuevo dueño de la entidad grana se abrió otra etapa dentro del primer club deportivo de la Región. Sin embargo, la intrahistoria de lo sucedido está llena de aristas que permiten conocer con un mayor grado de exactitud el paso que cada uno de los actores de esta historia ha dado en las últimas jornadas.

El 26 de diciembre de 2017, un comunicado oficial del Real Murcia anunciaba el desembarco de Mauricio García como gestor del club hasta, como mínimo, el 30 de junio de 2019. El empresario mexicano y Raúl Moro Martín, todavía presidente grana hasta que se nombre al nuevo Consejo de Administración en la reunión de la Junta General de Accionistas convocada para el próximo 11 de abril, alcanzaron un acuerdo para que el empresario extremeño cediera a De la Vega su paquete accionarial, que ascendía al 84,2 por ciento del total de las acciones del club murciano, después del pacto que Moro cerró en el verano de 2017 con Gonzalo Samper, hijo del difunto Jesús, exdueño de los murcianistas hasta su fallecimiento en diciembre de 2015.

De la Vega y Moro rubricaron su acuerdo en un contrato privado suscrito en los primeros días diciembre del año pasado. En principio, el mexicano se iba a hacer cargo de la gestión del Murcia hasta junio de 2019 y sería entonces cuando las partes se volverían a sentar para analizar la situación. Sin embargo, todo se precipitó con más celeridad de la prevista. En buena parte por la información publicada hace hoy una semana por 'La Verdad' en la que se apuntó la existencia de un inversor norteamericano que mostró interés por hacerse con el control del Murcia. Se trata de Bryan Cohen, un empresario del ámbito de las comunicaciones y las nuevas tecnologías que tiene negocios en Nueva York y que venía negociando con la directiva del Murcia desde hace más de un mes.

De la Vega comunica su movimiento al CSD para que autorice la operación

El mexicano se reunirá en breve con jugadores y empleados para abordar el pago de los atrasos

Inversor norteamericano

Su intermediario en esta operación ha sido Domingo Egea, un murciano con negocios en Finlandia. Es un emprendedor experto en el mundo del marketing y las 'start-ups' en el mercado nórdico y que desde 2015 desarrolla su actividad para las empresas StepOne Ventures y Barrabés Next. Esta persona ha actuado como intermediaria entre Bryan Cohen y la directiva del Murcia y posibilitó un encuentro entre un intermediario del inversor de Estados Unidos y Deseado Flores, hasta hace un par de días consejero delegado del club grana. La cita entre ambos se produjo a la conclusión del partido que los pimentoneros disputaron en la Nueva Condomina contra el Córdoba B.

Las negociaciones entre este inversor y Raúl Moro se intensificaron el miércoles de esta semana y De la Vega se adelantó a la jugada comunicando ante notario su intención de hacerse cargo de las acciones del Murcia que estaban en poder del empresario extremeño. Aún así, Moro achaca a un error en la interpretación de algunas cláusulas del contrato suscrito con Mauricio García la decisión del mexicano de hacerse con el control del club pimentonero de forma unilateral. El presidente en funciones del Murcia ha puesto en mano de sus abogados el análisis de la situación por si De la Vega ha cometido alguna ilegalidad. Moro apunta que hay unos puntos de confidencialidad que Mauricio García ha podido incumplir.

Raúl Moro asegura que ni él ni sus abogados tienen ninguna comunicación del notario avisándoles del paso dado por De la Vega, aunque adelanta que si la operación se ha llevado a cabo conforme a derecho no pondrá ninguna traba. El empresario extremeño llegó anoche a Murcia procedente de Madrid, pero sus servicios jurídicos ya estuvieron trabajando para esclarecer si hay alguna pega en el paso dado por Mauricio García.

Para formalizar la adquisición de un paquete de acciones superior al 25% del total de una sociedad anónima deportiva, como es el Real Murcia, se requiere de la autorización previa por parte del Consejo Superior de Deportes (CSD). Así lo recoge el artículo 22 de la Ley del Deporte y el artículo 16 del Real Decreto 1251/1999 sobre sociedades deportivas. En el caso de que el CSD no se pronuncie en un plazo de 3 meses desde el anuncio del movimiento, la operación se entenderá por concedida. En cualquier caso, la postura a favor o en contra de este organismo se debe hacer constar en el Registro de Participaciones Significativas. Además, para formalizar el traspaso de dueño, se necesita la indicación del adquiriente y el transmitente. El primero será Mauricio García y el segundo Raúl Moro. De la Vega ha comunicado su movimiento al CSD.

Pagos pendientes

Por otra parte, Mauricio García estuvo trabajando ayer en las oficinas de la Nueva Condomina. El empresario mexicano se reunirá en breve con los jugadores de la primera plantilla, representantes de las bases del Murcia y de los empleados para tratar el tema de las nóminas pendientes.

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