El Real Murcia se enfada con Coello

Reunión del pasado 13 de diciembre en el Palacio de los Deportes, entre representantes del Murcia y el Ayuntamiento. /Javier Carrión / AGM
Reunión del pasado 13 de diciembre en el Palacio de los Deportes, entre representantes del Murcia y el Ayuntamiento. / Javier Carrión / AGM

Peligra el convenio de la Nueva Condomina tras una larga negociación que parecía cerrada. El Ayuntamiento traslada al club una propuesta para modificar la actual cesión de uso que le permitirá ahorrar gastos, pero no generar nuevos ingresos

José Otón
JOSÉ OTÓNMurcia

La directiva del Real Murcia está dolida y desilusionada por cómo se están desarrollando los acontecimientos alrededor del que debía ser el nuevo convenio de uso de la Nueva Condomina. Sobre todo, porque el Ayuntamiento de Murcia, a través de Felipe Coello, concejal de Deportes, se había mostrado inicialmente totalmente implicado en ayudar al club grana en este sentido. Pero los gestores de la institución centenaria, tres meses después de iniciar las conversaciones, sienten que han «perdido el tiempo» y que se encuentran de nuevo en el punto de partida, sin que nada se haya solucionado, a pesar de la situación crítica que vive la entidad.

En la reunión entre el Murcia y Felipe Coello del pasado 13 de diciembre, a la que acudieron los abogados Manuel Sánchez Guerrero Melgarejo, Antonio Ruiz y Gabriel Torregrosa en nombre del equipo grana, y que fue el punto de partida de las negociaciones, todo parecía marchar por el buen camino. En aquella cita, a la que también acudió Mario Gómez, de Ciudadanos, los gestores del Murcia mostraron su preferencia por un acuerdo rápido que permitiera a la entidad grana generar ingresos con su estadio de forma inmediata. Para el Ayuntamiento, sin embargo, no había problema en diseñar un nuevo convenio para el recinto, en detrimento de la concesión de uso anterior, elaborada de forma unilateral por el Consistorio en tiempos de Samper.

CRONOLOGÍA

13 de diciembre 2018:
Reunión entre el Murcia y el Ayuntamiento. El club grana solicita una solución rápida y Felipe Coello apuesta por elaborar un nuevo convenio.
3 de enero de 2019:
El Murcia hace llegar al Ayuntamiento el borrador de lo que podría ser el nuevo convenio. El día 25 del mismo mes lo presenta en el registro, junto a las facturas de gastos del estadio que pidió el propio Coello.
27 de febrero:
Propuesta del Ayuntamiento para modificar la actual concesión de uso del estadio, sin hacer un nuevo convenio. El Murcia contestó de forma urgente el mismo día, intentando que sus principales peticiones (cambio del nombre del estadio, comercialización de los bajos y la asunción de los gastos de mantenimiento totales) fueran aprobados en el Pleno del 28-F, pero este asunto no estuvo incluido en el orden deldía.

Los gestores del Murcia se mostraron conformes y se pusieron manos a la obra para dar el siguiente paso solicitado por Coello y los técnicos municipales presentes en la reunión: elaborar un borrador de peticiones. Tras ser terminado por los representantes granas, fue trasladado a Felipe Coello el 3 de enero de 2019, pasando por el registro el 25 del mismo mes, junto a un buen paquete de facturas que reflejaban los gastos del estadio en ejercicios anteriores. Otro requisito solicitado por el propio Ayuntamiento para hacerse cargo de los gastos del recinto. El objetivo del Murcia era que el nuevo convenio estuviera listo para el Pleno del Ayuntamiento del 31 de enero y así poder generar ingresos en mitad de temporada.

Un giro inesperado

Pero a mediados de febrero la situación cambió radicalmente y el propio Ayuntamiento hizo llegar al Murcia una adenda (modificación de la concesión de uso en vigor) por la que cambiaría algunas de las actuales condiciones de uso del propio estadio, pero sin recoger otras que para la directiva grana son indispensables para que el Murcia pueda salir adelante, a corto y medio plazo.

El ofrecimiento del Ayuntamiento, que hizo oficial el 27 de febrero, recoge el mantenimiento preventivo, ordinario y técnico-legal de la instalación, incluidos los gastos de agua y energía eléctrica, pero no habla de la posibilidad de generar nuevos ingresos por parte de la entidad grana.

Para la directiva del Murcia hay tres aspectos fundamentales y necesarios para acabar la temporada y poner las bases para los próximos años: poder cambiar el nombre al estadio (aún manteniendo 'Murcia' o 'Nueva Condomina' en el futuro nombre comercial), la utilización comercial de las oficinas y bajos del estadio y la asunción de los gastos de mantenimiento del estadio por parte del Consistorio, como sucede en otras muchas ciudades españolas en las que existe un caso similar. Según la adenda ofrecida por el Ayuntamiento, éste se haría cargo de los gastos del estadio (excepto el mantenimiento del césped), pero solo si permanece en Segunda B.

Con lo ofrecido por el Ayuntamiento, según los gestores del club, el Murcia solo eliminaría algunos gastos anuales, pero tampoco lo haría de forma inmediata, ya que el Consistorio necesitaría, al menos, un periodo de 4 meses para licitar los diferentes servicios de los que se haría cargo en el futuro.

Además, el Murcia tendría las manos atadas para generar nuevos ingresos, ya que en caso de querer cambiar el nombre al estadio o usarlo comercialmente para el disfrute de terceros (conciertos, actos de empresa y otros eventos), tendría que solicitar un permiso específico al Ayuntamiento para no contradecir las cláusulas 5 y 6, entre otras, de la actual cesión de uso del estadio, algo que echaría para atrás a posibles empresas interesadas.

Desde el club grana confían en que el Ayuntamiento rectifique y ponga todo de su parte en los próximos días para que un nuevo convenio de la Nueva Condomina vea la luz en el próximo Pleno del 28 de marzo (último de la actual legislatura), y que al mismo tiempo se ponga en conocimiento del resto de partidos políticos para que el consenso sea total.

Y es que entre los planes de la actual directiva, la que ha evitado la desaparición del club generando 1,3 millones en la última ampliación, además de otras partidas publicitarias, se encuentra el alquiler y la explotación de sus instalaciones en desuso, con la construcción de un gimnasio, o el cambio de nombre del recinto, entre otras formas de generar ingresos.

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