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El reloj de la deuda del Murcia no para nunca

Álvaro Mejía, en su época como jugador grana. / efe
Álvaro Mejía, en su época como jugador grana. / efe

Tras solventar las denuncias ante la AFE, la directiva del Real Murcia ya piensa en el 31 de diciembre, cuando vence el plazo para afrontar el concurso de acreedores

José Otón
JOSÉ OTÓN

Una vez saltado el obstáculo del 30 de junio y el pago de todos los salarios pendientes a los futbolistas y trabajadores del Real Murcia, los jefes del área económica del club grana ya están pensando en el próximo 31 de diciembre, fecha en la que vence el plazo para hacer frente a la deuda ordinaria del concurso de acreedores, cifrada en cerca de 14 millones de euros. Un reto para el que los miembros del comité de dirección del club como Daniel Moreno, Francisco Miró, Emilio García y Paco Martínez Rivas están trabajando a destajo. Un paso vital para que el Real Murcia pueda poner rumbo, algún día, al fútbol profesional.

Dichos gestores marcaron una estrategia que se está cumpliendo en gran parte: plantear a los acreedores una fuerte quita (la que no hizo Samper en 2008) que reduzca en varios millones la deuda del club. La primera fase ha sido exitosa ya que Paco Casal, segundo acreedor grana con 3,2 millones, igual que Gabriel Torregrosa, exconsejero que compró la deuda de Gestora Deportiva Murciana, empresa en liquidación de Samper, firmaron el documento. También dieron el sí exfutbolistas granas como Richi, De Lucas e Iván Malón, además de empresas como el Casino Rincón de Pepe, Campoes Servicio Integral XXI o Venta Alegría. Los últimos en ayudar al club grana han sido Damián Mora, Ramón Madrid y José María Moreno, que han renunciado entre los tres a 300.000 euros, la parte que les faltaba por cobrar por ser los administradores concursales del club grana en 2008. En total, según fuentes de la entidad, entre todos han perdonado cerca de 8 millones.

De esta primera fase solo falta arreglar el acuerdo con el G-30, el máximo acreedor ordinario del club con 3,7 millones de euros. Todo se ha retrasado y es que el Murcia está obligado a negociar por separado con cada uno de los integrantes de aquel grupo ya que no todos tienen el mismo derecho de cobro sobre el club. Mientras que los conjuntos que estaban entonces en Primera tienen derecho a 300.000 euros, los de Segunda podrían exigir 60.000.

No obstante, y a pesar de lo dificultoso de la negociación, el Real Murcia estima que podrá solventar este escollo por dos motivos: muchos de los clubes que son acreedores del Murcia presentaron años atrás concursos mientras que el club grana no lo hizo en 2008, y además se trata de una deuda que no dañó el patrimonio de dichos clubes ya que se trató de una resolución judicial que condenó al Murcia a pagar 5 millones de euros por un enconamiento personal de Samper contra los representantes de la Liga.

De todo el grupo de clubes, entre los que están el Valladolid, Zaragoza, Málaga y Mallorca, cabe señalar el caso del Levante, que cuando presentó su concurso de acreedores lo hizo con una quita alta y dejó al Murcia sin cobrar los dos últimos plazos del traspaso de Pedro León. El Murcia entiende que el club valenciano será ecuánime ahora. Otros clubes como el Celta, el Numancia y el Elche, por ejemplo, ya han mostrado su predisposición a ayudar al Murcia y podrían aceptar la fuerte quita planteada por el club.

Mejía quiere ayudar

Después de los equipos del G-30, el club pisará el acelerador con las agencias de representación y las firmas creadas por exjugadores granas para gestionar derechos de imagen que les dejó a deber el Real Murcia. El dato es llamativo, ya que de los primeros 30 acreedores ordinarios por volumen de deuda que tiene el Murcia, al menos 23 son este tipo de empresas, siendo el resto el propio G-30, clubes como el Sevilla y Zaragoza (traspasos de futbolistas) y algunos jugadores como Paco Gallardo, al que el Murcia todavía le debe cerca de 100.000 euros. Deuda creada entre 2006 y 2009, coincidiendo con los años de gestión de Juan Antonio Samper, Santiago del Río y García Franco, entre otros.

De todas ellas, Bahía Atlántica, con 189.000 euros pendientes, está dispuesta a yudar al Murcia, igual que Inversiones Meperal, que representa a Álvaro Mejía y que tiene casi 400.000 euros pendientes de cobrar. Las negociaciones con firmas de representación de futbolistas como Leman Consultora (tercer acreedor concursal grana) con 540.000 euros pendientes de cobro, A touch of class investiments o Sundew Trading Limited están aún en una fase inicial.

Igual que las conversaciones con Mocu Gestiones, propiedad de Movilla, al que el club grana debe 168.000 euros. Una vez avanzadas estas negociaciones, la directiva grana abordará a los acreedores que mantienen deudas de 100.000 euros para abajo, entre los que se encuentran gran cantidad de empresas de servicios, tanto murcianas como de fuera de la Región, de futbolistas con créditos pendientes más bajos y de otras agencias de representación con menores cuantías.