Sanlúcar no es rencoroso

Manolo Sanlúcar, entrenador del Malagueño. / sur
Manolo Sanlúcar, entrenador del Malagueño. / sur

El técnico del Malagueño, próximo rival de los granas, no se arrepiente de su breve paso por la Nueva Condomina: «Rechazar una oferta del Murcia es hasta pecado»

SERGIO CONESA

El fútbol es una montaña rusa en la que hay que aprovechar los momentos en los que estás arriba porque inevitablemente después llega la caída y hay que estar preparado. Y con más motivo todavía en Segunda B. Bien conoce los vaivenes del deporte rey Manolo Sanlúcar (Cádiz, 1972), que acaba de descender con el Atlético Malagueño a Tercera. Cogió el filial malaguista en la octava jornada, tras otras tantas derrotas, y no ha podido salvar la categoría. Mañana se mide al Real Murcia, equipo al que llegó en verano de 2017 tras clasificar al Villanovense para el 'playoff' como tercero, un punto por debajo del equipo grana de Vicente Mir.

Aquella gran campaña le bastó para desembarcar en la Nueva Condomina y estar al mando del equipo creado por Deseado Flores, con Raúl Moro como presidente. Jugadores como Biel Ribas, Fernando Llorente y Santi Jara firmaron por el equipo grana con altos sueldos para buscar el ascenso por la vía rápida. Sin embargo, tras solo diez partidos oficiales con el técnico gaditano al frente, llegó su destitución.

Sanlúcar resta importancia al enfrentamiento de mañana porque su equipo ya ha descendido y «el Murcia no va a tener problemas para permanecer en la categoría, aunque no es matemática su salvación, es virtual». El Atlético Malagueño es un equipo con «calidad y talento», según su entrenador, que tenía claro que iba a ser un reto difícil pero «confiaba en revertir la situación». A pesar de no conseguirlo elogia a sus jugadores, ya que cree que «hay seis o siete equipos de menos nivel que nuestra plantilla, pero no lo hemos demostrado en el campo y hay que asumir las consecuencias».

«Mi equipo, aunque ya descendido, tiene calidad y talento; hay seis o siete rivales con menos nivel»

Una experiencia de tres meses

El entrenador gaditano no se ha sorprendido por todo lo que ha acontecido en el Real Murcia desde que se fue: «Lo que yo viví en esos tres meses fue el inicio de lo que ha pasado. Desde dentro vi que había una inestabilidad grande en la dirección del club y en las personas que estaban al frente. Mi día a día era con Deseado, aunque veía a veces a Raúl Moro, y ocurrían cosas que no eran normales en un club como este. La ciudad, la masa social y la historia del Murcia son para estar en el fútbol profesional más pronto que tarde, pero siempre con la coherencia que tiene que haber en este deporte, y más en esta categoría. Parece que ahora con gente de la tierra hay más estabilidad y una situación más real». Más de año y medio después de ser despedido sigue pensando en su breve periodo como técnico en la Nueva Condomina: «Lo mío fue una etapa corta y me da pena porque considero que tenía capacidad para llevar el equipo al lugar que queríamos. Creo, y así lo dije al irme, que el club no estaba en las mejores manos y el tiempo me ha dado la razón por todo lo que ha pasado».

El entrenador filial del Málaga asegura no guardar rencor al Murcia, aunque cree que lo despidieron cuando el equipo estaba mejorando y que no se tuvo en cuenta el desgaste producido en la Copa del Rey. «El club me puso como prioridad la Copa por la situación económica y tuvimos la suerte que nos tocara el Barcelona, que era lo que íbamos buscando para hacer una buena taquilla. No se tuvo paciencia para esperar una vez pasada la Copa. Al final el campeón fue el Cartagena y el día que me destituyeron nos llevaba cuatro puntos. No pedía que me esperaran toda la vida pero sí un par de meses para recuperar la situación en Liga tras conseguir el primer objetivo de la temporada», explica Sanlúcar. Sin embargo, afirma no arrepentirse de fichar por el equipo grana: «En cuanto me llamó Deseado yo me ilusioné, decirle al Murcia que no es hasta pecado. Me siento orgulloso de haber estado allí e impotente de no haber podido desarrollar todo mi trabajo». El Murcia no le debe dinero tras su estancia en la capital del Segura: «Me pagaron en enero de 2018 tras denunciar».

La Parmu se mantiene activa

La Plataforma de Apoyo al Real Murcia (Parmu) sigue viva después de que sus miembros votaran ayer en contra de disolver la sociedad en la Junta que se celebró en la Nueva Condomina. El grupo, que se fundó en octubre, ha sido clave para que los Gálvez salieran del club grana y en el éxito de la ampliación de capital. Higinio Pérez estuvo presente en la reunión a la que no asistió Torregrosa.