Urquizu y Arnau ya ficharon a uno de sus hijos para el Real Murcia

PALARÉS RIPALDAMURCIA

El fichaje del hijo futbolista de Julio Algar, director deportivo del Real Murcia, para la primera plantilla del club grana resulta algo novedoso en la centenaria historia de esta entidad. Solo hay dos precedentes que guardan cierto paralelismo. Para encontrar el primero hay que remontarse al curso 1952-53, cuando el entonces entrenador del Real Murcia, el vasco Juanito Urquizu, decidió que su hijo Luis María, que jugaba de delantero, trabajase a sus órdenes.

El Real Murcia militaba en Segunda División y el joven Urquizu participó en la pretemporada y jugó varios amistosos. Posteriormente fue cedido al Atlético de Murcia, que jugaba en Preferente porque esa temporada el Imperial no fue inscrito. Cuando Urquizu padre, al año siguiente, se marchó de Murcia también lo hizo su hijo.

Coincidieron en el Lorca B

El otro caso fue el de Edu Arnau, en la temporada 1998-99, con el Real Murcia en Segunda B. Este delantero, que anteriormente había jugado en el Oliva, Villarreal, Mallorca, Castellón y Gavá, aterrizó en La Condomina de la mano de su padre, el abogado valenciano Euardo Arnau, que formó parte de la última directiva del Real Murcia antes de la llegada de Jesús Samper. Trece partidos disputó como grana, aunque al año siguiente se marchó al Melilla.

Julio Algar ya tuvo a su hijo a sus órdenes en el Lorca B cuando el primero era el entrenador del filial blanquiazul de la entidad propiedad de Xu Genbao. Tras la destitución de Iñaki Alonso, Algar padre se hizo cargo del primer equipo, aunque no terminó el año.